domingo, 16 de abril de 2023
EL DAVÍDICO Y CIRCUNCIDADO REY CARLOS III ANTE SU CORONACIÓN Y SU SAGRADA UNCIÓN
Recientemente se ha publicado en el diario La Vanguardia, de Barcelona, y en otros medios de comunicación, un llamativo artículo cuyo subtítulo es el siguiente:
"La tradición de circuncidar al futuro rey del Reino Unido fue iniciada en el siglo XIX por la reina Victoria, convencida de que la familia real descendía del Rey David".
En ese artículo se dice, entre otras cosas, lo siguiente:
"Al negarle la circuncisión a su hijo William, la princesa Diana de Gales rompió una tradición que viene de la reina Victoria. La princesa Diana de Gales rompió la tradición de circuncidar al futuro rey del Reino Unido que fue iniciada en el siglo XIX por la reina Victoria, convencida de que la familia real descendía del Rey David. Carlos III ha sido el último monarca circuncidado hasta ahora. Cuando nació Philip Arthur George, el primer hijo de la reina Isabel II y Philip Mountbatten, y actual rey Carlos III, el 14 de noviembre de 1948, su madre llamó al rabino Jacob Snowman, un conocido médico y mohel de Londres, para circuncidar a su hijo, revela Jewish Press, el semanario judío independiente de mayor difusión en los Estados Unidos. La tradición de la familia real de contratar mohels judíos para circuncidar a sus hijos se remonta a la reina Victoria pero fue interrumpida en 1982 con el nacimiento del príncipe William, porque su madre Diana, la fallecida princesa de Gales, no lo permitió."
En realidad, "la tradición real británica de pedir a un mohel judío que circuncide a sus príncipes se remonta al rey Jorge I, quien nació en Hanover, Alemania, y reinó sobre Inglaterra desde 1714 a 1727. Jorge I llevó esa costumbre a Inglaterra. Años más tarde su tataranieta la reina Victoria contrató a mohalims judíos para circuncidar a todos su hijos, pues ella creía que su árbol familiar se remontaba directamente al rey David de la Biblia"
El rey Carlos III de Inglaterra, tocado con una kipá. EFE
En todo caso, actualmente, ante la coronación de Carlos III el próximo 6 de mayo, hay que tener en cuenta que una parte esencial de esa coronación es la que se denomina unción real, pues por esta unción religiosa el rey del Reino Unido se convertirá en monarca por la gracia de Dios tras una ceremonia sacra que se celebrará en la abadía de Westminster y que especificaremos más adelante, pues en ella habrá hebraísmos. Ahora vamos a demostrar que el circundado Carlos III es davídico biológicamente, pues desciende del rey David de Israel.
En realidad, el hecho de que los reyes europeos son descendientes biológicos del bíblico rey David es una verdadera historia que se ocultó desde hace muchos siglos cuando Francia y otros países, en la Edad Media, expulsaron a los judíos de los territorios de Europa, lo que yo he relatado minuciosamente en mis siguientes libros:
- El origen judío de las monarquías europeas. Editorial EDAF. Madrid. Año 2000.
- El gran secreto de las monarquías europeas: sus raíces judías. Kalathos Ediciones. Madrid. Año 2022.
Esa historia se ocultó para que se olvidase un asunto tabú: a lo largo de los siglos, las fuentes documentales, especialmente aquellas genealogías en las que deberían aparecer mezclados judíos con cristianos, como ocurrió en la realidad, han sido manipuladas, destruidas o sustituidas, en nombre de la limpieza de sangre (para que apareciesen o solo judíos o solo cristianos, sin mezclarse) o de otros intereses particulares o doctrinarios. Se fue ocultando así la verdad histórica, sobre todo por los cronistas de los reyes y de los magnates quienes, en la Edad Media, eran frecuentemente clérigos inquisitoriales. Y, todavía hoy, los partidarios de "la limpieza de sangre" siguen queriendo ocultar que los reyes europeos son descendientes del rey David de Israel. ¡Claro!, hay que tener en cuenta que, en la memoria histórica, perdura todavía el terrible recuerdo del holocausto, pues en los años 40 del pasado siglo XX varios millones de judíos fueron exterminados en Europa, por la única razón de ser hebreos. Pero ya es generalmente conocido que los miembros de la realeza inglesa, como afirmó la reina Victoria, son descendientes biológicos del rey de David de Israel, a quien Dios concedió el derecho divino a gobernar para él y sus vástagos que aceptasen sus santos. preceptos. Por lo tanto, el rey Carlos III de Inglaterra, descendiente de la reina Victoria, tiene ascendencia davídica, como han confirmado algunos genealogistas.
Para confirmarlo, hay que tener en cuenta que un famoso genealogista, que vive en Estados Unidos, David Hughes, publicó el año 2012 un certero y extraordinario libro de 584 hojas, titulado DAVIDIC DYNASTY que, generosamente y para general conocimiento, insertó en Internet, pues está disponible en el siguiente enlace:
https://prioratulromanobss.files.wordpress.com/2012/10/davidicdynasty.pdf
En esa dinastía davídica de David Hughes se relata que "cuando Palestina estaba sometida a Roma como un territorio de su gran Imperio, gobernaba Judea el rey Herodes y los davídicos tenían como líder de los judíos al patriarca de Jerusalén. Cuando nació Jesús de Nazaret el patriarca de Jerusalén era Hillel "el Grande", fundador de una dinastía de nasis davídicos en Palestina, cuyos descendientes, que voy a detallar seguidamente, generación por generación, se unieron matrimonialmente con la realeza de la naciente Europa y llegaron a configurar linajes aristocráticos de descendientes del rey David de Israel que fueron monarcas de las principales naciones europeas. David Hughes, en su citado libro Davidic Dynasty reproduce el itinerario genealógico, uno a uno y generación por generación, de cada miembro del linaje que comienza con Hillel "el Grande" y que llega hasta el rey Jacobo I rey de Inglaterra y de Escocia (1603-1625). Reproduzco literalmente lo que este gran genealogista dice sobre este principal linaje davídico europeo:
""Hillel "el Grande", Nasi de los palestinos, descendiente del rey David en la 40 generación. Es el 60 patriarca de Jerusalén. Fue fundador de una nueva dinastía de nasis palestinos: Hillel "El Grande", patriarca of Jerusalén (20 antes de Cristo-año 10), fundó una nueva dinastía [Hillelita Dinastía] de nasis palestinos, padre de (41) Simeón I nasi en 10-30, el padre de (42) Gamaliel I "El Viejo", cerca de 30/43-68, (43). Simeón II, 68-70, el padre de (44). Johanan, 70-90, nombrado por Roma (45). Gamaliel II, c 90-110 el padre de 46. Simeón III, c 135-165, el padre de (47). Judah I, llamado Juda El Nasi, 165-217, el padre de (48). Gamaliel III, 217-225 el padre de (49). Judah II, llamado Juda Nasi'eh, o Joullos, c 225-250, el padre de (50). Gamaliel IV, c 250-265, el padre de (51). Judah III, c 265-330, el padre de (52). Hillel II ["D"], c 330-365, el padre de (53). Gamaliel V, c 365-380, el padre de (54). Judah IV, c 380-400, el padre de (55). Gamaliel VI Nasi, Patriarca/Príncipe, c 400-415, (d426), el último de esta línea, depuesto por Teodosio II, el emperador bizantino, que abolió el patriarcado palestino.
Continuación de (55) Gamaliel VI Nasi fue: 56A Ezra, antepasado de una noble familia europea: padre de (57). Hezron, engendró (58). Erza, engendró (59). Solomon, engendró (60). Abinadab, engendró (61). Daniel, engendró (62). Jacob, engendró (63). Joseph, engendró (64). Manasseh, engendró (65). Ebenezer, engendró (66). Jehoash, engendró (67). Moshe, engendró (68). Malachi, engendró (69). Isaac, engendró (70). Jonathan, engendró a Nabal (71A) quien engendró (72). Juan, apellidado Paleólogo, fue el ancestro de la familia Paleólogos de Bizancio, cuya familia enlazó matrimonialmente con la imperial casa de Constantinopla y eventual e irónicamente heredaron al verdadero Imperio que antaño habían conquistado el reino de sus antepasados. Juan engendró a (73). Andres, engendró (74). Miguel, engendró (75). Teodor, engendró (76). Constantino, engendró (77). Alejandro, engendró (78). Juan, engendró (79). Teodoro, engendró (80). Manuel, engendró (81). Michael, engendró (82). Alexis Paleologo engendró (83). Andronicus, engendró (84). MICHAEL VIII, Emperador bizantino 1261-1282, engendró (85) a Andronicus II, Emperador 1282-1328, depuesto, murió 1332 pero estaba casado con Yolande, heredera de Montferrat, que fueron padres de (86) Teodoro Paleologo, marqués de Montferrat (murió 1338) quien con su esposa Argentina Spinola, engendraron (87) a Yolande, esposa de Aimon, conde de Savoya (murió 1343), madre de (88) Amadeo VI, conde de Savoya (murió 1383), quien se casó con Bonnie [hija de Pedro I, duque de Borbón], y engendró (89) Amadeo VII, conde de Savoya (murió 1391), quien se casó con Bonnie [hija de Juan I, duque de Berri], y engendraron (90) Amadeo VIII, conde de Savoya que se casó con María, hija de Felipe II, duque de Borgoña, y engendraron (91) Luis, duque de Savoya (murió 1465), quien se casó con Anna de Lusignan, heredera de Chipre, Jerusalén [el reino de los cruzados], Armenia, etc., engendraron (92) Margarita, que fue segunda esposa de Pedro II, conde de San Paul (murió 1482), y fue madre de (93) Maria de Luxemburgo, esposa de Francisco de Borbón, conde de Vendôme (murió 1495), y madre de (94) Antoinette, esposa de Claudio de Lorena, duque de Guisa (murió 1550), y madre de (95) Marie, esposa de James V, rey de Escocia (murió 1542) y madre de (96) Mary (d1587), reina de los escoceses, quien se casó con su segundo marido, Henry Stuart, Lord Darnley (murió 1567)(descendiente directo por vía masculina de un linaje que inició Santiago el Justo, el "hermano" de Jesucristo), y fue la madre de (97) James I, quien fue rey de Inglaterra durante el periodo 1603-1625, y ancestro de todos los siguientes monarcas británicos.
Además, voy a reproducir seguidamente otro importantísimo linaje davídico que se detalla en el "Davidic Dynasty" del genealogista David Hughes, que se une a un destacado linaje real hispano y cuyo itinerario genealógico acaba en la reina Victoria de Gran Bretaña. Efectivamente, David Hughes también ha demostrado que del exilarca davídico de Babilonia número 30, Mar-Zutra, que lo fue en el periodo de los años 512 a 520, desciende otro distinguido linaje que llega hasta la reina inglesa Victoria, pero pasando por los reyes Austrias de España. Es el siguiente :
- Mar Zutra, exilarca en 512-520, padre por su segunda esposa de
- Sutra "Rav", príncipe de Israel, padre de
- Saadia (Sa'adyah), príncipe de Israel.
- Guriya, príncipe (600/625).
- Sutra II, príncipe (650)
- Yakov, príncipe.
- Shemaiah, príncipe.
- Haninai, príncipe (750).
- Magis, (Magus) (Migas) (Misas), príncipe.
- Nehemiah (Nekhemya) (Nechemia), príncipe.
- Abdimi (Avidima) (Dimi), príncipe.
- Abbai, príncipe.
- Pinkhas (Phinehas) (Pinchus), príncipe.
- Hazub (Khazuv) (Chatzuv), príncipe (950), depuesto por el califa fatimida Mu'ezz-II-Din-Allah, que conquistó Jerusalén en 969.
- David, hijo de Hazub.
- Nathan.
- Avraham.
- Zakkai.
- David.
- Hizkiya.
- David.
- [C]Hiyya Al-Daudi (murió en 1154) que fue un destacado rabbi, compositor y poeta que sirvió como consejero al rey de Portugal.
- Yaish ibn Yahya.
- Yahya Ha-Nasi o Yahya ibn Yaish o Don Yahya "El Negro", señor de Aldea de los Negros, en Portugal, que murió en 1222/7. Fue el patriarca de la familia "Ibn Yahya", residente en Lisboa.
- Yosef (murió en 1264).
- Shlomo Ha-Zaken (murió en 1299).
- Gedaliah.
- Paloma, esposa de Fadrique (murió en 1358), hermano del rey Enrique II de Castilla.
- Alfonso, casado con Juana de Mendoza.
- Fadrique, que murió en 1473, casado con Mariana de Córdoba.
- Juana (Enriquez) casada con Juan II, rey de Aragón.
- Fernando II de Aragón, casado con Isabel I reina de Castilla.
- Juana la Loca, reina de España, casada con Felipe el Hermoso de Austria, padres de Carlos I de España y V emperador de Alemania
Emperador Carlos V de Alemania y I de Españamartes, 28 de marzo de 2023
MI HISTORIA DE AMOR CON LAS SOLUCIONES
Hace unos días dejé constancia en este Diario de que había decidido escribir una “Historia de las soluciones”. Repasando mi memoria y mi Archivo pienso que no es más que el desenlace de una larga historia. Siempre he admirado -o tal vez envidiado- a quienes encuentran soluciones a los conflictos o a los problemas. Me han contado que de niño me divertía haciendo muchos nudos en una cuerda y deshaciéndolos pacientemente. Solucionar significa precisamente deshacer nudos. Me interesaron mucho las matemáticas porque es la única disciplina que tiene en su ADN la resolución de problemas. Guardo desde hace años un ejemplar gastado de How to solve it, un libro clásico de Georges Polya, en el que está subrayada una frase: “Resolver problemas es un arte práctico, igual que nadar o jugar al futbol (…) Si alguien desea aprender a nadar debe tirarse al agua, y si alguien desea ser un buen resolvedor de problemas debe resolver problemas”. También recuerdo la contagiosa pasión por este tema de Miguel de Guzmán, y la importancia que daba a “familiarizarse” con el problema antes de intentar resolverlo. La filosofía debería tener esa vocación solucionadora, pero se ha demorado con delectación en los problemas, tal vez paralizada por una cierta desesperanza de poder resolverlos. En el proceso formativo de los políticos -esa gran disciplina cada vez más necesaria- debería desarrollar la habilidad para encontrar soluciones.
El talento político que deberíamos desarrollar consistiría en convertir los conflictos en problemas.
Veo aparecer y reaparecer el tema en todo lo que he escrito. La Teoría de la inteligencia creadora interpreta la creatividad como la búsqueda de soluciones a problemas. En Ética para náufragos escribí que las morales históricas “son breviarios de soluciones”. “Muchas normas son resúmenes contundentes de soluciones a problemas ya olvidados. Soluciones que podrían explicarse, pero cuya eficacia aumenta si se imponen por la vía expeditiva de la obligación moral”. En Competencia social y ciudadana dediqué un capítulo a la resolución de conflictos. Me parecía que había que introducir este enfoque en la educación. Todos vamos a tener que enfrentarnos con dificultades y problemas y conviene que aprendamos a resolverlos. En esa época me interesaron mucho las investigaciones sobre el “coping”, el modo de afrontar las dificultades. Los expertos señalan que hay dos actitudes frente a los problemas personales. Intentar resolverlos o intentar eliminar las emociones desagradables provocadas por los problemas. En este caso, se busca la negación del conflicto, la huida, la tranquilidad emocional por cualquier medio, da igual que sea el yoga, un viaje o una droga. Para Escuela de parejas estudié a John Gottman y su teoría de que lo importante no es que haya conflictos, sino como se resuelvan. Cuando giré hacia la Historia, la preocupación por el enfoque aporético, problemático, me siguió. Expliqué en El deseo interminable que la historia puede entenderse como un continuo, azaroso y con frecuencia equivocado esfuerzo por resolver el problema de la felicidad.
Embarcado ya en la Historia de las soluciones necesito averiguar si la historia puede considerarse una búsqueda continua de soluciones de suma positiva, en la que todos los afectados encuentren respetadas sus “pretensiones legítimas”, es decir, sus presuntos derechos. Esa es la tesis de Robert Wright en Nadie pierde, Tusquets, 2005. Y también de Steven Piker en Los ángeles que llevamos dentro, Paidós, 2012, p. 124). Ambos son optimistas históricos y hay que ponderar adecuadamente sus argumentos. Recordaré al lector que “juegos de suma cero” son aquellos en que uno gana y otro pierde. Esa es la estructura del conflicto, del enfrentamiento en que sólo puede haber un vencedor. Los juegos de suma positiva son aquellos en que todas las partes pueden tener un beneficio. El comercio, por ejemplo. Y los de suma negativa son aquellos en los que todos pierden, como la guerra total. A la pregunta que me intriga – ¿es posible una política de suma positiva? – las ideologías responden de manera diferente. Los conservadores suelen pensar que el desarrollo es un juego de suma positiva, porque beneficia a todos. Los progresistas, que es de suma cero, porque solo beneficia a unos privilegiados. Los conservadores piensan que si se aumentan los derechos de unos disminuyen los de otros (suma cero); los progresistas que la ampliación de derechos beneficia a todos. Los conservadores piensan que cambiar el statu quo, las instituciones, es bueno para unos y malo para otros (suma cero), mientras que los progresistas piensan que es bueno para todos. Shai Davidai piensa que, a pesar de esas diferencias, los estadounidenses tienden a interpretar la política como un juego de suma cero, una historia de vencedores y vencidos, lo cual le parece un error. Esta suposición penetra los debates políticos. Por ejemplo, muchos americanos piensan que el descenso de los prejuicios antinegros ha sido seguido por un aumento de los prejuicios contra los blancos. La protección a la mujer, supone una desprotección de los hombres. Los negociadores que asumen que sus intereses son opuestos a los de sus contrincantes con frecuencia no contemplan los acuerdos que podrían ser beneficiosos para ambos y por lo tanto fallan en conseguir soluciones win-win. Las consecuencias adversas del pensamiento de suma cero especialmente prevalente en la política USA son la incapacidad para reconocer la compatibilidad de los valores de ambas tendencias. (Davidai, S., & Ongis, M. (2019). The politics of zero-sum thinking: The relationship between political ideology and the belief that life is a zero-sum game. Science Advances, 5, 3761).
Esta actitud caracteriza lo que he llamado “política ancestral”, basada en el conflicto, y puede convertirse en una profecía que se autorrealiza por el hecho de enunciarla. Si creo que la única solución es vencer, voy a desencadenar las hostilidades. La teoría política de Carl Schmitt sería un ejemplo. La “política ilustrada”, en cambio, contemplaría la posibilidad de plantear los enfrentamientos en formato “problema”, lo que permitiría una solución de suma positiva, win-win. El talento político que deberíamos desarrollar consistiría en convertir los conflictos en problemas.
Lo que nos interesa saber es si esa solución es posible o es solamente una consoladora utopía. Para muchos autores, el comercio -suma positiva- conduce a la paz. Para otros, no. John Gaddis escribe: “Son cosas agradables en las que creer, pero hay poquísimas evidencias históricas que les den validez” (The long peace: Inquiries into the history of the Cold War, Oxford University Press, 1989). En Biografía de la inhumanidad he contado el éxito que tuvo en 1910 el libro de Norman Angell La gran ilusión. Años después ganó el Premio Nobel de la Paz. Su tesis era sencilla y racionalmente irrefutable: la interdependencia financiera y económica de las naciones hace imposible una guerra, porque si la hubiera, el vencedor sufriría tanto como el vencido, por lo que nadie sacaría ningún beneficio” (p. 20). Ian Morris, ha dedicado un grueso volumen – Guerra ¿para qué sirve? – a intentar demostrar que la guerra ha tenido un papel esencial en el progreso de los pueblos.
No estoy de acuerdo con esta tesis. Me parece más adecuado distinguir entre “conflicto” y “problema”. En el planteamiento de la historia como conflicto asistimos a un desfile de triunfadores y perdedores. En el planteamiento de la historia como problema, el único vencido debe ser el problema. Lo que me interesa es asegurarme de que esta tesis es verdadera.
Artículo de JOSÉ ANTONIO MARINA en su Blog DIARIO DE UN INVESTIGADOR
domingo, 26 de marzo de 2023
Reformar las pensiones, quemar las calles
martes, 7 de marzo de 2023
Las nuevas fronteras de la red: METAVERSO, ALGORITMOS, «BLOCKCHAIN»
domingo, 5 de marzo de 2023
UN GOBIERNO HOSTIL A LA LIBRE EMPRESA
Azote de esos "poderes ocultos" del mundo del dinero que manejan a su antojo a la derecha y conspiran sin descanso contra “el Gobierno de la gente”, Pedro Sánchez-Pérez Castejón está siempre dispuesto a recibir en Moncloa a cualquier oligarca extranjero que lo pida, ya sean millonarios americanos dedicados a la caridad del cambio climático, jefazos de los fondos de inversión, capos de las tecnológicas del Silicon Valley o tycoons de multinacionales farmacéuticas. Siempre dispuesto a ver qué cae en el cesto. Lo contaba aquí Fernando García-Romanillos el 12 de febrero: “Desde que iniciara sus denuncias sobre los poderes oscuros, Sánchez se ha visto con 38 responsables de grandes corporaciones, ninguno español. El acoso verbal, primero, y fiscal, después, del Jefe del Ejecutivo sobre una teórica plutocracia española, una derecha económica que junto a la política y mediática buscarían torcer el brazo del "Gobierno de coalición progresista", comenzó en junio pasado, decayó algo a partir de noviembre y se ha vuelto a manifestar vigorosamente a partir de enero”. Fue a finales de julio, en el contexto de los nuevos impuestos extraordinarios a banca y energéticas, cuando el presidente del Gobierno, hecho insólito en una democracia moderna, señaló con el dedo a dos grandes empresarios: “He escuchado las críticas de Ana Botín y de Galán… y si Botín y Galán protestan es que vamos por la buena dirección”. Este jueves noche el golpeado fue el presidente de Ferrovial: “Del Pino no es un empresario comprometido con España”, añadiendo que va a seguir de cerca la evolución de este episodio. Atención, Rafael, cuídate. El jefe de “la banda” que desde junio de 2018 gobierna España te amenaza como cualquier vulgar capo mafioso.
Conviene decir que la salida en tromba de la práctica totalidad del Ejecutivo contra la familia Del Pino por haber tomado la decisión –que deberán ratificar los accionistas en junta general- de trasladar la sede social de Ferrovial a Holanda tiene algo de puesta en escena, de teatro del guiñol, de engañabobos sobreactuado destinado a desviar la atención sobre el asunto que de verdad les preocupa. Nada es lo que parece en un Gobierno que ha hecho de la mentira su santo y seña. Es cierto que la iniciativa de Del Pino, a quien hay que reconocer que le ha echado un par, ha cabreado sobremanera a un Sánchez cuya imagen, esa imagen que de sí mismo ha vendido en el exterior y que las lamentables gentes de Bruselas parecen haberle comprado sin el menor escrutinio, queda dañada por un episodio que podría afectar a sus aspiraciones europeas. Es verdad, también, que la iniciativa ha roto la supuesta adhesión que buena parte del empresariado español ha venido mostrando a este granuja desde hace tiempo, algo de lo que ha presumido con fruición, no obstante lo cual, lo que ahora mismo tiene en vilo al PSOE es el escándalo del “tito Berni” y el dinero público, ese que supuestamente se destina a “sanidad y la educación”, malgastado en clubs de alterne. Es la sangría del “tito Berni” en calzoncillos entre putas y rastrojos lo que tiene a Sánchez en un sin vivir, cabreo en vena de Juan Español, bomba de racimo que retrata en el imaginario colectivo al peor PSOE, el de Luis Roldán, el de Juan Guerra, el de “m´ijo tié dinero p’asar una vaca”, el EREgate de Griñán, el putiPSOE, la vuelta de esa izquierda golfa amorrada al dinero público de siempre.
Es cierto que la iniciativa de Del Pino, a quien hay que reconocer que le ha echado un par, ha cabreado sobremanera a un Sánchez cuya imagen, esa imagen que de sí mismo ha vendido en el exterior y que las lamentables gentes de Bruselas parecen haberle comprado sin el menor escrutinio, queda dañada por un episodio que podría afectar a sus aspiraciones europeas"
A tres meses de municipales y autonómicas y a ocho de generales, eso es dinamita para las urnas socialistas. Por eso cargan las tintas contra una de las grandes fortunas españolas –en un país tan carente como necesitado de ellas-, en la esperanza de que el sectarismo y el odio de clase que con tanta eficacia ha sembrado este Gobierno mendaz haga olvidar al frutero, al taxista, al ama de casa, el aberrante episodio del “tito Berni”, un escándalo de corrupción atiborrado de esa caspa, ese barro, ese desaliño que solo puede prosperar en gentes reñidas con la elemental higiene de una concepción liberal de la vida en sociedad. Dicho lo cual, el episodio de Ferrovial entraña, en mi opinión, la máxima importancia, en tanto en cuanto pone sobre la mesa un asunto capital para la prosperidad, también para las libertades, colectivas: la existencia de un Gobierno hostil a la actividad empresarial, un Gobierno enemigo de la libre empresa, un Gobierno convertido en un peligro para el nivel de vida de todos y cada uno de los españoles.
La decisión del consejo de administración de Ferrovial, además de legítima, parece tener todo el sentido. Lo explicaba aquí muy bien Juan T. Delgado (“Ferrovial se hace un Uber y otras bofetadas para Sánchez”) este miércoles. Desde Príncipe de Vergara 135 se han esforzado en dar todo tipo de explicaciones para justificar el movimiento, enfatizando que tendrá un mínimo impacto en su actividad en España. Todo ha sido en vano. Porque ministras y ministrillos han salido en tromba, maricón el último. Oír hablar de “patriotismo” a Sánchez, escuchar la palabra “patria” en boca de un personaje que ha indultado a delincuentes confesos, suprimido el delito de sedición, abaratado la malversación, puesto en la calle a violadores, etc., etc., que ha dejado, en suma, a la nación indefensa ante sus peores enemigos, es sentir esa “patria” arrastrada por el barro de quien, rehén de todo tipo de extremismos, está dispuesto a seguir tirando del faldón de una España que hoy camina zombi, malherida, por el páramo ibérico, convencidos todos de ser apenas manantial, como la familia Del Pino, como las clases medias españolas en su conjunto, al que exprimir a impuestos, al que esquilmar en beneficio del sátrapa y su troupe, Sánchez y su banda.
Dice la patética Calviño que este Gobierno tiene muchos amigos empresarios. Me extraña. No creo que los Botín, Pallete y compañía estén hoy dispuestos a dejarse ver al lado del pájaro. Dudo que Fainé apueste por él un penique, y menos aún Sánchez Galán. No creo que Ortega o Roig perdieran un minuto por sentarse junto a Belarra, Montero & Cia. Sé de cenas celebradas esta semana en Madrid en las que empresarios de copete -¿qué tal, José Manuel Entrecanales?- celebraron como propia la victoria moral de un Del Pino a quien la violenta reacción de esta patulea ha venido a dar la razón si es que no la tuviera. El empresario amigo es, debe ser, el millonario comunista Roures, titular de Mediacapital BV, holding con sede en Holanda desde hace 20 años y dueño de Mediacable, la firma a través de la cual financia un diario en internet y “Canal Red”, la televisión de Pablo Iglesias. Empresario amiguísimo debe ser Juan Manuel Serrano, presidente de Correos por decisión de su sanchidad, el nepotismo al poder, que ha puesto a la empresa pública al borde de la quiebra. También, un suponer, los Rosauro Varo o el brillo de esa nueva “beautiful” dispuesta a enriquecerse al calor de Moncloa, por no hablar del gran Javier de Paz, el hombre que estos días trata de unir las piezas rotas del jarrón empresarial socialista, punto de engarce entre su Gobierno y el de Zapatero, con amigos tan poderosos como los presidentes de la Audiencia Nacional y del Constitucional, o la Justicia al servicio de la Política bajo el siniestro manto del gran corruptor.
Dice la patética Calviño que este Gobierno tiene muchos amigos empresarios. Me extraña. No creo que los Botín, Pallete y compañía estén hoy dispuestos a dejarse ver al lado del pájaro. Dudo que Fainé apueste por él un penique, y menos aún Sánchez Galán. No creo que Ortega o Roig perdieran un minuto por sentarse junto a Belarra, Montero & Cia"
Y uno tiene la sensación de que Ferrovial no ha dicho una palabra sobre la primera razón, la verdadera, de este viaje a Holanda, ni mú sobre lo más relevante, sobre el miedo que hoy late en cualquier planteamiento empresarial que se haga en España, el temor que suscita la incertidumbre regulatoria y el pánico a invertir en un país que soporta un Gobierno abiertamente hostil a la empresa, que considera al empresario poco menos que un delincuente dispuesto a enriquecerse con la plusvalía del trabajador, vuelta al siglo XIX, un Ejecutivo para quien la empresa es apenas un bulto sospechoso al que freír a impuestos con los que atender “a la gente”, esa gente que en voluntaria servidumbre nos entregará después su voto, qué menos, pero dinero con el que “tito Berni” y sus señorías se pagarán sus juergas con izas, rabizas y colipoterras. Un Gobierno que ha subido impuestos, o los inventa por razones “extraordinarias”, decenas de veces en los últimos años, que ahoga a las empresas con cotizaciones sociales y una catarata legislativa –auditorías, controles, barreras-, insoportable, que anuncia subvenciones en el BOE y las archiva sin previo aviso, todo en un intervencionismo atroz de difícil digestión. Una carga fiscal y legislativa onerosa que, si soportada con cierta resignación por las grandes, hace muy difícil la vida a los millones de pymes (todas refugiadas bajo el paraguas de los 50 empleados) de las que depende la parte del león del empleo en España. Un Gobierno al que, más allá de la propaganda, no le preocupa gran cosa el empleo porque está convencido de que es el Estado quien debe proveerlo. Empleo público, naturalmente.
En lo ocurrido tiene su parte de responsabilidad el tradicionalmente silente, por no decir cobarde, empresariado español. Los Ferrovial et álii no han movido un dedo, que se sepa, para defender el Estado de Derecho, la seguridad jurídica de los negocios y el libre emprendimiento. Porque es probable que el destrozo al que estamos asistiendo no hubiera tenido lugar si esta gente, con evidentes especiales responsabilidades, hubieran tenido valor cívico bastante para emitir opinión, simplemente eso, denunciar lo que estaba ocurriendo. Asistir estos días en directo al desmoronamiento del sanchismo, con Prisa y RTVE como adelantados del espectáculo, produce el regusto amargo de la venganza por fin cobrada aunque salpimentada por el daño insoportable a los arbotantes de un sistema que ha soportado la convivencia y la prosperidad de este país desde la muerte de Franco. Es, conviene repetirlo una vez más, el resultado de aquella gran charlotada que terminó siendo la expulsión de Sánchez de la secretaria general del PSOE después de que le descubrieran metiendo papeletas en una urna tras una cortina en Ferraz. Otoño de 2016. Lo echaron, pero lo dejaron vivo. Y poco después le entregaron las llaves del tesoro. Todo lo que el asturiano Javier Fernández temía que el “patriota” pudiera perpetrar, lo ha perpetrado en estos casi cinco años de estancia en Moncloa. Todo y por su orden. Todo y con total impunidad. En la seguridad de que todo le sería permitido por un país que ha terminado sin pulso. Echarle, echarlos, se ha convertido en una cuestión de supervivencia para España.
Artículo de JESÚS CACHO Vía VOZ PÓPULI.








