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lunes, 2 de abril de 2018

El Gobierno vuelve a mentir sobre el déficit y la deuda

España ha vuelto a incumplir el objetivo de déficit con Bruselas. El Gobierno ha incumplido los Presupuestos de 2017 y ha elaborado unos Presupuestos para 2018 imposibles de cumplir

El ministro Cristóbal Montoro. (Reuters)

El grupo de profesores y economistas independientes (¹) que hemos venido cuantificando la manipulación sistemática de la contabilidad nacional desde febrero de 2008, cuando MAFO publicó un crecimiento del PIB en el cuarto trimestre del 0,8%, que comparaba con el 0,7% del tercer trimestre, cifra confirmada poco después por el INE, lo que significaba que la economía española, justo al contrario del resto de economías desarrolladas cuyo crecimiento se había desplomado, seguía creciendo, lo que permitiría a Zapatero ganar de nuevo las elecciones, analizamos hoy, utilizando las propias cifras oficiales, cómo el Gobierno ha vuelto a mentir sobre el déficit y los ingresos públicos correspondientes a 2017.
Y lo más importante, no solo que el 80% de la población se haya empobrecido desde 2008 y destruido un 12% de la clase media, no solo que la tasa de paro se haya duplicado (desde el 8,6% en 2007 al 16,5% en 2017), no solo que el riesgo de pobreza esté en máximos históricos (más de 13 millones de personas) y seamos el país con mayor desigualdad de Europa —la renta de los hogares jóvenes, aquellos cuyo cabeza de familia tiene menos de 35 años, cayó en un 22,5% entre 2011 y 2014, y en términos de riqueza neta la situación es aún más dramática, cayó en un 46%, solo tienen deudas, algo que no ha sucedido en ningún otro país— o que el sistema de pensiones esté quebrado. Lo verdaderamente relevante que resume el desastre económico a que nos ha llevado el régimen del 78 —algo que todos los analistas y medios casi sin excepción están ocultando a los españoles— es que el país entero está quebrado, es decir, que lo peor está por llegar.
La deuda pública total (pasivos en circulación) —que no la falsa cifra de la deuda PDE, una convención contable de Bruselas que no recoge toda la deuda aunque la clase política y los medios la presentan como tal— es del 138% del PIB oficial, y sobre todo que por cada euro de crecimiento oficial necesitamos endeudarnos en varios euros —casi dos en 2017—, una situación en la que hasta un niño de primaria se daría cuenta de que España no camina hacia la recuperación sino hacia la suspensión de pagos, algo que sucederá en cuanto el BCE deje de comprar deuda y empiece a elevar los tipos de interés hoy negativos. Esta es la realidad y todo lo demás es simplemente negarse a contemplar los grandes agregados macroeconómicos y extrapolar las consecuencias, como ha ocurrido con las pensiones. Y sobre todo mantener el despilfarro político que supone el Estado autonómico, que es quien está llevando a la ruina a esta gran nación.
El pasado martes santo, el ministro Montoro compareció en rueda de prensa para anunciar que España había cerrado el año 2017 con un déficit del 3,07% y para presentar las cifras generales del, nuevamente optimista, proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018. Se mostraba contento porque, según él, España había cumplido el objetivo de déficit con Europa, aunque se mostró molesto cuando algún periodista le preguntó las razones por las que el Gobierno no había contraído un poco más el déficit siete centésimas (cosa bastante sencilla) para llegar al 3% y de ese modo que España pudiera abandonar el dudoso honor de ser el único país que se mantendría en 2018 bajo el Protocolo de Déficit Excesivo. Una vez más, y sin que le tiemble el pulso, porque con una oposición de indocumentados y unos medios a su servicio nadie le pide la verdad, ha vuelto a mentir en todas las cifras esenciales.
Si tomamos las cifras publicadas por el BdE, la financiación de las administraciones públicas ha necesitado un endeudamiento de 36.233 M en 2017
En primer lugar, si tomamos las cifras publicadas por el Banco de España, la financiación de las administraciones públicas ha necesitado un endeudamiento de 36.233 millones de euros en 2017, precisamente para cubrir el déficit de tres de las cuatro AAPP. La cuarta, la Seguridad Social, ha necesitado sacar del Fondo de Reserva 6.834 millones para cubrir el déficit. En total, 43.067 millones de euros.
Por lo tanto, como mínimo, el déficit de 2017 ha sido el 3,7% del PIB(eso si hacemos como que nos creemos la cifra de PIB) y no el 3,07%. Es decir, España, a diferencia de lo que el Gobierno afirma, ha incumplido el objetivo que tenía acordado con Bruselas.
Montoro ha vuelto a incumplir el objetivo de PGE, ya que pronosticó una recaudación de 200.963 M y se ha quedado más de 7.000 millones por debajo
En segundo lugar, Montoro mostró en unas diapositivas a los asistentes a la rueda de prensa las cifras de los Presupuestos Generales del Estado para 2018. En ellas, afirma que se recaudaron 198.000 millones de euros en 2017. Sin embargo, lo cierto es que, según los datos publicados por la Agencia Tributaria, la recaudación en 2017 fue de 193.951 millones de euros. Por lo tanto, Montoro ha vuelto a incumplir por enésimo año el objetivo de Presupuestos, ya que pronosticó una recaudación de 200.963 millones y se ha quedado más de 7.000 millones por debajo.
En tercer lugar, en esas mismas diapositivas, Montoro pronostica una recaudación 'récord' para 2018, nada más y nada menos, que de 210.015 millones de euros que le permita alcanzar el objetivo de déficit del 2,2% pactado con Bruselas. Esto supone una subida del 8% sobre 2017. Sin embargo, esta previsión, tanto de recaudación como de déficit, es pura ciencia ficción si tenemos en cuenta las diferentes partidas incluidas en los Presupuestos (pendientes de aprobarse en el Congreso) que reducirán la recaudación (reducción del IRPF y otras deducciones) y aumentarán el gasto (subida salarial de funcionarios, equiparación salarial, subida de pensiones, etc.). Mal empieza Montoro, ya que solo en los dos primeros meses del año la recaudación apenas ha crecido un 2,5%, mientras que los gastos de la Seguridad Social han crecido otro tanto.
En cuanto a la Seguridad Social, el agujero total en 2017 ascendió a 35.416 millones, cifra que no han visto Uds. por ningún lado pero que es la diferencia entre los ingresos y los gastos. Esta cifra incluye tres partidas: la primera, las 'Transferencias corrientes' del Estado, 16.475 millones, para pagar fundamentalmente los complementos mínimos y las pensiones no contributivas; la segunda, “Activos financieros”, con 8.748 millones de los que casi 7.000 es lo sacado de la hucha de las pensiones, y finalmente, “Pasivos financieros”, 10.193 millones, que es la aportación directa del Estado conseguida a través de un incremento de la deuda pública en la barra libre del BCE. Cara a 2018, la situación se presenta peor aún, ya que los PGE 2018 como antes los de 2017, y como antes todos los demás, son de pura ciencia ficción. Y es que el problema de las pensiones es de sostenibilidad y no de revalorización, como erróneamente creen la mayoría de pensionistas, que una vez más se han dejado engañar por las migajas que Rajoy y la casta política al completo acaban de ofrecerles. Pronto saldrán de su error.
En conjunto, y como ya hemos explicado, la deuda total de las administraciones públicas, según los datos publicados por el Banco de España, ha alcanzado la descomunal cifra de 1,6 billones de euros, es decir, el 138% del PIB. En seis años, el Gobierno de Rajoy ha endeudado a los españoles en 646.378 millones de euros, la cifra más alta en términos de PIB de toda la historia. Solo en 2017, la deuda ha aumentado en 53.816 millones de euros. Esta evolución demuestra que el nivel de recaudación sobre la deuda hace imposible la amortización de la misma, colocando a España en una situación extremadamente grave ante el inminente cese (anunciado por Mario Draghi) de la compra de deuda soberana por parte del Banco Central Europeo, lo que puede provocar el colapso de las cuentas públicas al no poder acceder al nivel de financiación requerido, con la correspondiente subida de tipos que dispararán el déficit público.
En conclusión, España ha vuelto a incumplir el objetivo de déficit con Bruselas. El Gobierno ha incumplido los Presupuestos de 2017 y ha elaborado unos Presupuestos para 2018 imposibles de cumplir, ya que no ha aplicado medidas correctoras (por ejemplo, la reducción de gastos superfluos, industria política, duplicidades e ineficiencias o reducir coste de intereses amortizando deuda) para corregir los efectos negativos de reducción de recaudación tributaria y aumento del gasto público que provocarán las nuevas medidas incluidas. Además, ha cometido el gravísimo error de considerar que podrá seguir emitiendo deuda sin problema a unos tipos de interés muy bajos durante todo 2018, cosa que no ocurrirá a partir de otoño, provocando un aumento considerable del gasto y la asfixia de las cuentas públicas, poniendo en cierto peligro el pago de las pensiones y los salarios públicos a partir de 2019.
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¹Roberto Centeno, catedrático de Economía de la UPM.
Juan Laborda, profesor de Economía.
J. C. Bermejo, economista y empresario.
J. C. Barba, analista económico y empresario.

 

domingo, 1 de abril de 2018

LA PASCUA JUDÍA Y LA PASCUA CATÓLICA

"Se podría decir que la Pascua católica está escondida o prefigurada en la Pascua judía, y la Pascua judía es llevada a su plenitud, a su comprensión completa, en la Pascua católica."




Hace unos cuantos años, cuando no conocía casi nada sobre el cristianismo, siempre me llamaba la atención la “casualidad” de que la Pascua judía coincida casi siempre en la misma fecha que la Pascua católica.

Cuando fui conociendo más sobre el cristianismo me di cuenta de que esa “casualidad” no era tal, sino que tenía una relación importante.

Y hoy en día, habiendo estudiado las raíces judías del catolicismo y las raíces judía de la eucaristía, está claro que no sólo se trata de una casualidad que estas dos fiestas conicidan alrededor de la misma fecha, y que no sólo tienen una relación importante, sino que ambas son dos caras de la misma moneda. [Nota de la autora: ambas fiestas no caen siempre en el mismo día porque la Pascua judía se rige bajo el calendario lunar.]

Se podría decir que la Pascua católica está escondida o prefigurada en la Pascua judía, y la Pascua judía es llevada a su plenitud, a su comprensión completa, en la Pascua católica.

Fue justamente en la celebración de la Pascua judía cuando Jesús instituye la Eucaristía, en la recordada Última Cena.

¿Cómo surgió la Pascua judía?

En la Biblia, en el Libro del Éxodo, encontramos el relato completo de esta historia y es donde se da origen a la liturgia pascual celebrada hasta hoy en día por todas las generaciones del pueblo de Israel.

Comienza el relato en Egipto, donde el pueblo de Israel había estado oprimido como esclavo por siglos: “Los egipcios redujeron a los israelitas a la condición de los esclavos, y les hicieron insoportable la vida, forzándolos a realizar trabajos extenuantes: la preparación de la arcilla, la fabricación de ladrillos y toda clase de tareas agrícolas” (Éx 1, 13-14).

Luego: “Pasó mucho tiempo y, mientras tanto, murió el rey de Egipto. Los israelitas, que gemían en la esclavitud, hicieron oír su clamor, y ese clamor llegó hasta Dios, desde el fondo de su esclavitud. Dios escuchó sus gemidos y se acordó de su alianza con Abraham, Isaac y Jacob. Entonces dirigió su mirada hacia los israelitas y los tuvo en cuenta” (Éx 2, 23-25).

El pueblo de Israel no sólo salió de Egipto, sino que fue liberado por Dios, “por su brazo poderoso”, obrando, entre otras cosas, a través de las diez plagas. Y fue con la última plaga, cuando la muerte de los primogénitos cayó en Egipto y atravesó, “pasó”, las casas de los israelitas, cuando el faraón finalmente los dejó partir.

Para que esto ocurriera, Dios le dio a Moisés indicaciones acerca de lo que su pueblo debía hacer, y la práctica de éstas consistió en lo que fue la primera Pascua. (Esto se puede ver detalladamente en el capítulo 12 y 13 del libro del Éxodo.)

El libro del Éxodo no sólo cuenta la historia sobre lo que ocurrió en la noche de la Pascua, sino que también establece la liturgia pascual, el rito pascual, que debía ser llevado a cabo por el pueblo de Israel esa misma noche y para siempre.

Cada padre debía actuar como un sacerdote para su familia, ofreciendo un sacrificio. Debía llevar un cordero puro, sin ningún defecto, de un año de edad y matarlo. Cortar su cuello y colocar la sangre en un recipiente. Y luego el padre debía tomar una rama de la planta de hisopo, y mojarla en esa sangre y poner en los marcos de la puerta de su hogar, como un signo de la alianza con Dios. Un signo para que el ángel de la muerte “pase”, “atraviese” ese hogar, y no muera el primogénito.

Ese “paso” es lo que da lugar al nombre de la festividad. Pesaj viene del verbo Pasaj, que siginifica “pasó", “atravesó”.

Fundamentalmente, al final de este ritual, la familia debía juntarse en la cena y comer la carne de ese cordero. Esa era la culminación del sacrificio pascual. Era esencial hacer esto. Sí o sí debían consumirlo todo, de lo contrario no se cumplía el sacrificio.

A lo largo de los años, la celebración de la pascua, Pesaj, se fue desarrollando en la tradición judía. No sólo se hace lo que está detallado en la Biblia sino que se le fueron añadiendo aspectos tradicionales. Y hoy en día esta cena especial, se da en torno a un orden de quince pasos que veremos en otro artículo. ("Orden" en hebreo se dice Seder, y por eso esta cena se llama Seder de Pesaj.)

Este Seder da inicio a la fiesta de la Pascua y de los panes ácimos. Durante ocho días no se puede comer levadura y se rememoran todos estos acontecimientos.

La Pascua judía y la Última Cena

“El primer día de los Ácimos, los discípulos fueron a preguntar a Jesús: «¿Dónde quieres que te preparemos la comida pascual?». Él respondió: «Vayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y díganle: 'El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos'». Ellos hicieron como Jesús les había ordenado y prepararon la Pascua” (Mt 26, 17-19).

Como decía al principio, no es casual que Jesús haya elegido la celebración de Pascua para su Última Cena y la institución de la Eucaristía.

La primera Pascua, el primer éxodo, implicó la salvación de un pueblo, un paso de la esclavitud física a la libertad física. Y además una libertad de culto, ya que al estar oprimidos y vivir como esclavos no podían hacerlo.

Jesús vino como alguien aún más grande que Moisés, a liberar ya no sólo a un pueblo sino a toda la humanidad. Y no de la esclavitud física sino espiritual.

Y un nuevo éxodo requería de una nueva Pascua. Y Jesús instituye la nueva Pascua del nuevo éxodo. Pero esta vez el cordero sin defecto era Él mismo.

Por medio de este sacrificio Jesús inaugura el nuevo éxodo que los profetas habían anunciado y que el pueblo judío tanto anhelaba. Esta noche, Jesús pronuncia por primera vez las palabras que consagran su propia sangre como expiatoria: “Derramada por muchos, para el perdón de los pecados”.

Esta vez será su propia sangre la que librará a la humanidad. De la misma manera que la sangre de los corderos hacía saltear las casas de los israelitas de la plaga de la muerte, quien consuma la sangre del cordero de Dios lo “salteará” también de la muerte espiritual al consumirla, y así tendrá vida eterna.

Del mismo modo que para el pueblo de Israel era obligatorio consumir el cordero para completar el sacrificio pascual y evitar así la décima plaga, nosotros debemos también consumir el cuerpo y la sangre de Jesús, transustanciado en pan y vino, para completar la salvación.

Jesús reemplaza el sacrificio del cordero pascual por el sacrificio de sí mismo. Será “el cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Jn 1, 29). Él establece en ese momento y para siempre un nuevo sacrificio. Y de esta forma tan sagrada y misteriosa, se inaugura el nuevo éxodo.

Jesús reconfigura la Pascua judía a través de su propio sufrimiento y su propia muerte y marca la nueva Pascua y la nueva Alianza.

Que en esta Pascua sepamos ver las huellas que fue dejando Dios a lo largo de la historia, para que este magnífico misterio sea aún más grande y hermoso.


                                                               LUCIANA ROGOWICZ Vía RELIGIÓN en LIBERTAD

                                                               Publicado en el blog de la autora, Judía & Católica.

Pedro Sánchez y Albert Rivera creen que Rajoy no volverá a ser candidato

/JORGE ARÉVALO


Fama es el nombre que los romanos dieron a la divinidad del habla o de las habladurías. Fue la sucesora de la griega Feme, la diosa que cautivaba a los hombres y los confundía con rumores, cotilleos y malentendidos, sin importar que fueran verdaderos o falsos. El escritor alemán Hans-Joachim Neubauer publicó en 2009 -antes de la llegada de la posverdad y las noticias falsas- un ensayo delicioso y erudito dedicado a Fama. En España, fue editado por Siruela en 2013 con el subtítulo Una historia del rumor. El profesor presenta su obra como una aproximación a la historia cultural del rumor, desde los autores clásicos a la era de internet. «Los rumores son figuras complejas que interpretan la historia de la que proceden y en la que influyen. Como sus hermanos noticia y chisme, aparecen en todos los canales informativos, en la palabra hablada, en la prensa, radio, televisión e internet. El hecho de que sean verdaderos o falsos no es tan importante como el que tengan actualidad. Su medio primario y genuino es la habladuría. Mediante fórmulas del tipo se comenta, la gente dice o se rumorea, Fama se abre paso hacia los oídos y los corazones de las personas».
El escritor incluye en su ensayo la descripción de la mansión de Fama, tal y como la imaginó el poeta romano Ovidio en sus Metamorfosis, situada en mitad del orbe y en lo más elevado de una fortaleza. «Tiene un sinnúmero de entradas y agujeros en todas las estancias. Carece de puertas. De noche y de día está abierta. Está hecha de resonante bronce, toda ella resuena y trae voces y repite lo que oye. Dentro no hay ningún descanso ni silencio. Y, sin embargo, no hay griterío, sino murmullos en voz baja, como suelen ser los de las olas del mar desde lejos. Una muchedumbre ocupa los atrios, vienen y van por todas partes, andan errantes mil comentarios mezclados con la verdad y dan vueltas palabras confusas. Unos llenan de conversaciones los vacíos oídos, otros cuentan lo narrado por otro y un nuevo autor añade algo. Allí está la Credulidad, el temido Error, la fútil Alegría, los consternados Temores, la Sedición que acaba de llegar y los Susurros de un autor dudoso».
Esta alegoría clásica es lo más parecido a lo que sería ahora la mansión del PP si la hubiera. Presidida por la figura de Fama, diosa del rumor y las habladurías. En este preciso momento histórico, dentro del PP no hay descanso ni silencio, pero tampoco griterío, sino murmullos en voz baja. La muchedumbre ocupa los atrios. Vienen y van, comentan, especulan, rumorean. En la mansión se han colado por todos los agujeros los «consternados Temores» que produce el tirón de Ciudadanos y el ánimo de fuga instalado en sus fieles votantes cuando los encuestadores les preguntan. Frente a ellos poco puede hacer la «fútil Alegría» del PIB o la «Credulidad» de Mariano Rajoy, cuando susurra con voz firme a sus descorazonados compañeros que el sifón naranja perderá el gas de aquí a unos meses. No lo dudéis.
Las «bocas parlantes y los agudos oídos» del PP especulan sobre el futuro inmediato y se cuelan por los rincones de las estancias comentarios sobre la sucesión, la retirada, la renuncia o la abdicación de Rajoy para las elecciones sobre cuya fecha se cierne la incertidumbre. Los rumores de la muchedumbre son variados. Y a la muchedumbre se unen como invitados los analistas, los periodistas y hasta se han incorporado los de fuera. Pedro Sánchez y Albert Rivera, por ejemplo, apuestan en firme porque no tendrán a Rajoy como rival. Los líderes del PSOE y de Ciudadanos creen que el presidente del Gobierno no optará a la reelección.
Los ecos internos de un amplio sector del partido se abren paso hacia los agudos oídos de sus compañeros y apuestan por una retirada a tiempo. Lo razonan así. El presidente del PP lleva más tiempo que nadie al frente del partido, habrá gobernado dos legislaturas, salvó a España del rescate, dio para el pelo a los nuevos políticos en las segundas elecciones... Está en disposición inmejorable para dar el relevo. Además, tal y como están los sondeos, sería necesaria la renovación. Y él no es un irresponsable. Como dice Alberto Núñez Feijóo, el presidente tomará la decisión en su momento de acuerdo con lo que sea mejor para el PP. Otras voces que resuenan en la mansión de Fama-PP responden que retirarse no es una opción para Rajoy, sino una obligación. «No debe presentarse», resuena el eco de las paredes. Los que vienen y van errantes añaden a las confusas conversaciones otros elementos de conjetura. Puede que sí quiera repetir, hay muchos sumarios abiertos todavía en los tribunales. Y si quiere, nadie se lo podrá impedir. El PP es un ejército dispuesto a obedecer a su líder aun si le pide que se coma la arena del desierto o que vaya a morir a las urnas. Obedeció ciegamente a Aznar y obedece ciegamente a Rajoy.
El nombre del ex presidente da pie a las «bocas parlantes» a especular sobre el cuándo y el cómo de la retirada, renuncia o abdicación de Rajoy. Difícil escenografía. Las palabras resuenan, pasan de unas voces a otras, sin descanso. Rajoy nunca hará lo que hizo Aznar, que anunció su retirada con varios años de antelación y puso a tres candidatos a competir en la arena del circo para después elegir a dedo a Rajoy. Te digo que si el presidente se retira, se retira con todas las consecuencias. Ahí os dejo solos para que elijáis a vuestro líder en libertad. Eso el cómo. ¿Y el cuándo? ¿Dejará la Presidencia del Gobierno en manos del futuro candidato, o le castigará con la bicefalia? Más problemático aún. Contestan a estos rumores voces experimentadas. Hasta ahora, ningún presidente se ha bajado en marcha del poder. Pero en la situación del PP sería imprescindible para hacer un cambio creíble, es la marca del partido la que está deteriorada. ¿Dejar la Presidencia? Ni de broma. Mira el caso de Juan Vicente Herrera. Tiene a Mañueco - presidente del PP de Castilla y León- en mitad de la nada. Va a ser candidato el año que viene y no quiere dejarle la Junta para que se vaya dando a conocer.
Aquí es donde la «cadena de hablantes anónimos» se pierden por los recovecos de los nombres de los aspirantes a liderar el PP en un futuro, sea próximo o lejano. Es el sitio más ruidoso y confuso de la mansión. Aquel en el que confluyen las batallas internas, todos los rumores, las especulaciones, las estrategias, los movimientos, los chismes, las conspiraciones, las cacerías, el fuego amigo, las campañas, los espionajes, las paranoias y la confusión.
Los hablantes anónimos gastan mucho tiempo en chismes sobre la rivalidad entre María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría. Aunque los más avezados creen que es pólvora en salvas porque ninguna de las dos es una aspirante a liderar el PP. Los rumores sobre su enemistad resuenan en las paredes de bronce de la mansión abierta que Ovidio imaginó para Fama. La ministra de Defensa y algunos de sus colegas y ex colegas están convencidos de que la vicepresidenta ha usado al CNI para librarse de aquellos que le estorbaban para ejercer su mando sobre el Gobierno. Las habladurías cercanas a la vicepresidenta advierten de que sus enemigos le han montado una campaña de desprestigio a propósito de la gestión del endiablado laberinto catalán. A efectos prácticos, daría igual que esos rumores cruzados fueran verdad o no. Lo que cuenta es que las interesadas y muchos otros que forman parte de la muchedumbre del atrio de la mansión piensan que es así. «El trenzado de conversaciones confiere a los rumores una extraña suerte de autoridad. Algo es así porque todos así lo dicen y todos lo dicen porque es así.
Los rumores y los chismes tienen poder. Con frecuencia influyen más en el comportamiento y las opiniones de las personas de lo que pueden hacerlo las informaciones contrastadas», sostiene el autor de Fama. Las supuestas víctimas de la vicepresidenta lo corroboran en alto, como si fuera una realidad. Gallardón, Soria, Margallo, Fernández. Con el jefe del CNI en lo alto de la casa abierta del rumor. Y los rumores, añade Neubauer, «son interpretaciones que pueden aportar coherencia a situaciones de gran inseguridad».
La coherencia es lo que sitúa a Feijóo en el centro de todas las habladurías sobre el futuro del PP. Cada vez que el presidente de la Xunta habla o sale de su tierra se activan las «bocas parlantes» y los «agudos oídos». Por si acaso, el protagonista dosifica sus apariciones, no vaya a ser que el fuego amigo lo ponga en la diana. Ya tuvo un disgusto con unas fotos que dieron para muchas resonancias en el atrio de la mansión del PP.
Los hablantes dirigidos por la mano de Fama han incorporado a una nueva protagonista al «se rumorea» de la retirada, la sucesión o la abdicación de Rajoy. Ana Pastor, presidenta del Congreso, ha sido vista por toda España trabajando un liderazgo político propio. En silencio, pero sin pausa. Haciendo caso omiso a los rumores y habladurías, se ha colado en la mansión de Fama por derecho propio como una opción de futuro.
Pero los comentarios errantes más escuchados en estos días tienen en el centro de la confusión a Cristina Cifuentes. La presidenta de Madrid, designada por Rajoy como artificiera para desactivar el régimen de Esperanza Aguirre, que resultó ser algo parecido a una gusanera. Las informaciones sobre su máster -si lo hizo, cómo y dónde está el trabajo final- la han puesto contra las cuerdas. Ella ha reaccionado por lo épico, jurando que nunca acabarán con ella y que es víctima de una «cacería» por sus trabajos para desmontar la corrupción del PP madrileño. Los rumores han alcanzado muchos decibelios y el caso sigue abierto.
En lugar destacado de la mansión, el jefe que odia los rumores, las habladurías y los chismes, Rajoy, escucha como si no escuchara nada. El poder le ayuda a dominar racionalmente al coro de voces. El autor de Fama recoge en un capítulo del libro el consejo del filósofo Francis Bacon sobre los rumores políticos. «Todo soberano sabio debe prestar cuidadosa atención a los rumores si desea aprovechar su nocivo poder en lugar de padecerlo. Pues los rumores son a menudo la sombra de acontecimientos venideros».

                                                                      LUCÍA MÉNDEZ  Vía EL MUNDO

SUN-TZU Y EL SEPARATISMO


La Comisión para la mediación que pidió a Puigdemont desistir de la declaración unilateral de independencia EUROPA PRESS


El Arte de la Guerra fue escrito hace dos mil cuatrocientos años y se ha dicho, seguramente con razón, que su autor, Sun-Tzu, proporcionó a la humanidad el mejor libro sobre estrategia que jamás se haya publicado. En sus densas e inspiradas páginas bebieron Maquiavelo, Napoleón y Mao y, obviamente, han sido ignoradas por todos los Gobiernos de España desde 1978 hasta hoy en su tratamiento del problema separatista en Cataluña. Esta llamativa carencia de las más elementales reglas del combate con un enemigo pertinaz y astuto, es tanto más sorprendente en políticos que se han considerado y se consideran a sí mismos duchos en los asuntos públicos, maestros en la asignatura de la supervivencia y que han despreciado sistemáticamente las advertencias y las recomendaciones de aquellos que, desde sus propias filas, les han venido señalando los peligros que les acechaban y los errores que cometían. En una época en que cualquier dirigente de empresa de nivel medio que haya seguido un curso de estrategia corporativa maneja con soltura los rudimentos de la ciencia bélica establecida en la China de Confucio en tiempos tan remotos, ya es mala suerte que los sucesivos inquilinos de La Moncloa hayan estado ayunos de unos planteamientos que les hubieran resultado tan útiles.
Empezando por la idea central del tratado de Sun-Tzu, la de que toda guerra es un engaño, ya entendemos por qué se ha llegado a la situación inmanejable que hoy reina en aquella Comunidad. En efecto, los nacionalistas mintieron cuando fingieron que aceptaban el pacto de la Transición y que se comprometían a respetarlo. Los protagonistas de la política nacional de aquellos días, de forma tan ingenua como irresponsable, no contemplaron la posibilidad de que sus interlocutores catalanes estuviesen engañándoles y no tomaron ninguna precaución para el caso en que así fuese. Los que ostentaron el poder después de ellos en las instancias centrales del Estado, bien del PSOE o del PP, tampoco sopesaron esa opción, pese a los indicios crecientes de que así era, y continuaron actuando impertérritos como si en la Generalitat habitasen espíritus seráficos rebosantes de lealtad y bondad en vez de malignos felones entregados al saqueo y a la conspiración.
Sun-Tzu dejó clara la relevancia de privar al oponente de los medios necesarios para el enfrentamiento y remarcó que aquellos recursos detraídos al enemigo equivalen a veinte veces los que se consigan para el bando propio. La opinión que hubiera adquirido de unos gobernantes dedicados durante cuatro décadas a suministrar a su peor adversario ingentes facilidades financieras, institucionales y simbólicas, dejando en sus manos el control de la educación y de los instrumentos de creación de opinión, es perfectamente imaginable. Y si además hubiese asistido al espectáculo inaudito de que, ya estallado el conflicto, esta transferencia de enorme sumas se haya mantenido y de que la radio y la televisión oficiales sigan en manos de los rebeldes, su juicio sobre semejante forma de proceder hubiese sido implacable.
Un concepto esencial del esquema teórico del genial estratega chino, el de que la guerra sólo hay que declararla cuando ya está ganada de antemano"
Otro consejo destacado del Arte de la Guerra es preparar cuidadosamente los planes de batalla y no acudir nunca al campo de la confrontación sin un diseño bien elaborado de las acciones a llevar a cabo y de las posibles contingencias  a superar. Pues bien, la permanente mezcla de pasividad y de pura reactividad frente a las ofensivas nacionalistas de los dos primeros partidos nacionales también revelan una imprudencia incomprensible. Mientras los independentistas, con la paciencia de una araña venenosa, ponían en práctica años tras año la refinada técnica pujolista del "gradualismo" - cada paso hacia la secesión ha de ser lo bastante pequeño como para no suscitar alarma, pero su suma en el tiempo ha de resultar demoledora- los Ejecutivos centrales y las fuerzas que los sustentaban caían reiteradamente en la trampa para regocijo y burla de los que tan hábilmente les iban segando la hierba bajo los pies. Cuando un lado tiene un rumbo minuciosamente trazado en todos sus detalles y el otro ni siquiera ha pensado el suyo, el desenlace está cantado.
Y, por último, un concepto esencial del esquema teórico del genial estratega chino, el de que la guerra sólo hay que declararla cuando ya está ganada de antemano, es decir, cuando se han preparado todos los elementos que hagan que la victoria esté garantizada con el mínimo coste. Aquí los nacionalistas le han dado asimismo sopas con onda a los encargados de asegurar el imperio de la ley y la integridad territorial del Estado. Durante cuarenta años se han valido de las aulas, de las organizaciones de la sociedad civil y de los periódicos y medios audiovisuales bajo su control para adoctrinar a una población indefensa falsificando la historia, inventando agravios, prometiendo paraísos de leche y miel, consolidando un sentimiento identitario supremacista, excluyente y agresivo y agitando el espantajo de un enemigo exterior tan inexistente como real a los ojos de las masas fanatizadas por una propaganda masiva e infatigable. Ante una operación de lavado de cerebro colectiva de tal envergadura, los Gobiernos de la Nación, lejos de contrarrestarla con una defensa cerrada de la verdad y de los valores de la sociedad abierta, se han dedicado de forma suicida a desmantelar sus propias estructuras en Cataluña  o a entregárselas al enemigo. Al asestarse el golpe del 1 de Octubre, la chispa prendió, como era de esperar, en un gigantesco montón de leña seca. 
Los principales culpables de los penosos sucesos que están arrastrando a Cataluña al caos y a la ruina y a España a la disolución son sin duda los golpistas que han perpetrado la traición, pero también es evidente que la incompetencia, la desidia, el oportunismo y la falta de visión de las cúpulas de los dos grandes partidos nacionales a lo largo de doce legislaturas han sido determinantes a la hora de explicar el desastre. Sun-Tzu legó en su época a los estadistas y generales del futuro un compendio de sabiduría impagable para preservar la unidad y la prosperidad de sus países, aunque con una premisa indispensable: que la aprendieran y estuvieran dispuestos a aplicarla.

                                                             ALEJO VIDAL-QUADRAS  Vía VOZ POPULI

“¿Iglesia Católica, adónde vas?”. Un congreso. Para que no pierda el rumbo


Vía Appia


Está confirmado. El próximo 7 de abril, sábado de la Semana de Pascua, se celebrará en Roma un congreso muy especial, cuyo propósito será indicar a la Iglesia Católica el camino por el cual proseguir, después del incierto camino de los primeros cinco años del pontificado del papa Francisco.

El balance de este quinquenio, efectivamente, es más bien crítico, a juzgar por el título del congreso: “¿Iglesia Católica, adónde vas?”.

Y lo es más todavía si se mira el subtítulo: “Sólo un ciego puede negar que en la Iglesia hay una gran confusión”. Es una frase que él dejó sin responder,.

En una Iglesia que se ve desordenada, la cuestión clave que el congreso afrontará será precisamente la de redefinir los roles de liderazgo del “pueblo de Dios”, los caracteres y los límites de la autoridad papal y de los obispos, las formas de consulta a los fieles en materia de doctrina.

Son cuestiones ya tratadas a fondo, en su momento, por un gran cardenal muchas veces citado tanto por los progresistas como por los conservadores en apoyo de sus respectivas tesis: el beato John Henry Newman.

Y habrá otros cardenales y obispos que han de afrontar estas cuestiones, en el congreso del 7 de abril. Sus nombres no han sido anticipados, pero se ve que entre ellos están los firmantes de los “dubia”, y otros que comparten su orientación.

En todo caso ya han sido confirmados las intervenciones – con los videomensajes “ad hoc” – de dos cardenales muy representativos: el chino José Zen Zekiun, obispo emérito de Hong Kong, y el nigeriano Francis Arinze, ex arzobispo de Onitsha y luego prefecto de la Congregación para el Culto Divino, la misma que hoy preside el cardenal Robert Sarah.

Además, será proyectada una video-entrevista póstuma con el cardenal Caffarra, sobre la controvertida encíclica “Humanae vitae”, de Pablo VI.

Pero intervendrán también académicos laicos. El profesor Valerio Gigliotti, docente de Historia del Derecho Medieval y Moderno en la universidad de Turín, marcará a fuego el ejercicio de la “plenitudo potestatis” del Papa en la historia de la Iglesia. Mientras que el profesor Renzo Puccetti, médico y docente de Bioética en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II, analizará la evolución de la bioética enseñada en este Instituto, desde su primera fase que presidió Caffarra, hasta la actual fase, bajo la égida de monseñor Vincenzo Paglia.

El momento final y culminante del congreso será en todo caso la lectura de una “Declaratio”, una concisa profesión de fe sobre los puntos de la doctrina y de la moral hoy más controvertidos.

A diferencia de los “dubia”, la declaración no llevará ninguna firma específica, pero los participantes en el congreso la propondrán a toda la Iglesia y al mundo, como voz de “miembros bautizados y confirmados del Pueblo de Dios”.

Ciertamente, tal “Declaratio” estará en las antípodas de esa “Kölner Erklärung” – la declaración de Colonia de 1989, firmada por los teólogos alemanes hoy en gracia de Francisco – que respecto a los principios luego reafirmados por Juan Pablo II en la encíclicaVeritatis splendor de 1993 “atacó en forma virulenta la autoridad magisterial de ese Papa, especialmente en cuestiones de teología moral”, como escribió Benedicto XVI en la carta a monseñor Dario Edoardo Viganò que hizo mucho ruido la semana pasada.

El congreso, con ingreso libre, se llevará a cabo en la tarde del sábado 7 de abril, a partir de las 15 horas, en el centro de congresos “The Church Village”, en via di Torre Rossa n. 94, un par de millas al oeste de la Basílica de San Pedro.




                                                     SANDRO MAGISTER Vía INFOVATICANA