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domingo, 3 de diciembre de 2017

LUTERO, ERASMO, FEIJOO. LIBERTAD Y LIBERTAD DE CONCIENCIA.

No hace muchos días oí atribuir a Lutero y al luteranismo el patronazgo universal sobre sobre la “libertad de conciencia” y el derecho de todo hombre a la misma.



Me sorprendió el aserto porque no cuadraba bien, ni con mis sensaciones ni con mis ideas y decidí esforzarme en ponerlas a remojo y batanearlas con datos que las afirmasen o las desvirtuasen total o parcialmente, y saber así si era equivocado el tal aserto y eran, por el contraro, equivocadas mis sensaciones e ideas.

Es la razón por la que, esta mañana, llevo mis reflexiones del día a pensar y meditar si Lutero y el luteranismo fueron abanderados y precursores tanto de la libertad del hombre como de esa especie privilegiada de la misma que llamamos “libertad de pensamiento y de conciencia”. Y si la conciencia fue efectivamente un logro de la disidencia luterana.

Centrando la cuestión, ¿fue realmente el protestantismo un acérrimo defensor de la libertad del hombre o fue más bien lo contrario, un depredador de la misma? ¿Fue el protestantismo un ariete primordial en la noble tarea de romper la barrera del pensamiento cósmico de los antiguos para brindar al hombre ese descubrimiento verdaderamente moderno de concienciarse de sí mismo, es decir, saltar la barrera de las cosas exteriores para darse con su intimidad, con su yo profundo, con su propia realidad y verdad para desde ello, desde su conciencia de hombre, activar y manejar racionalmente el atributo de su dignidad y libertad?

Poderoso tema sin duda para consumarlo en un ensayo corto como este; pero atractivo para plantearlo, aunque sólo sea, ante la conmemoración –el 31 de este mes- del Vº Centenario de la fijación, por Lucero, en la puerta de la iglesia del castillo de Wittemberg, de las tesis que sirvieron de punto de partida de la Reforma.

La palabra “conciencia” no la tomo, aquí y ahora, al modo usual de “sentido del bien o del mal de nuestras acciones”, es decir, en alcance puramente ético-moral; sino en su concepto maximal, antropológico-psicológico; como el “yo” tomando nota de que es hombre y de lo que es como hombre. 

El hombre, al tomar conciencia de sí mismo, se posee en lo que es como tal y de lo que su dignidad demanda para poder ser hombre y no vegetal o bestia; y de lo que es “suyo” y a lo que tiene derecho por justicia radical y no otorgada por nadie en razón a esa dignidad. La conciencia en este sentido es la dignidad sagrada del hombre en cuanto racionalmente asumida por él y por él enarbolada como bastión de su específica condición. 

El “homo” –al hacerse conciencia de sí mismo- ejercita su condición de “sapiens”, cosa sólo posible si esa “conciencia” lo es en “libertad”. De ahí que la “libertad de conciencia” primaria en el desarrollo humano.

Por su parte, la palabra libertad –siendo como es una palabra manoseada y equívoca, que cada cual entiende a su manera o a la carta de su deseo, interés o tal vez capricho- la tomo aquí y ahora como “libre albedrío” o “fuerza” radical y “capacidad” eventual del hombre de amoldar esa “conciencia de sí mismo” a las exigencias de su deber de “hacerse” hombre concreto, en su circunstancia concreta. 

Ese libre albedrío, personal e intransferible, es –en el proceso del obrar humano- el garante del racional decidir y del actuar los “datos” o “contenidos” de conciencia facilitados a la voluntad para que cada proyecto de hombre se haga efectivamente hombre. La libertad sería el calificativo que la voluntad precisa para que esos “datos de la conciencia” se vuelvan frutos efectivos de racionalidad humana y no de plena o semi-plena animalidad.

Por ello se dice muy bien que la libertad no es la facultad de hacer lo que a uno le dé la gana (eso pudiera ser irracional como si alguien, entusiasmado con su mascota, le diera veneno y se ufanara de haber ejercer su libertade), sino lo que una conciencia racional exige a una voluntad encargada de organizar y efectivizar en libertad. 


Los que no manipulan la libertad sino que la conocen y respetan no dudan en decir que libertad no lleva a hacer lo que se quiere sino aquello que se debe hacer o incluso lo que mandan las leyes (lo apunta Montesquieu, en El espíritu de las leyes, lib. XI, 3; lo reitera Castelar en discurso de 18-XII-1869).

¿Fue Lutero un campeón de “modernidd” patentando ya en el s. XVI un diseño moderno de estas dos glorias o perlas sagradas preciosas de la condición humana, que son la “conciencia” o la “libertad” del hombre? ¿Contribuyó Lutero activa y positivamente al descubrimiento de la subjetividad humana? ¿Intentó siquiera Lucero hqcer de la libertad del hombre un baluarte de su dignidad?. Mi criterio es que no y ni de coña lo podría suscribir.

Me limitaré a unas pocas anotaciones para razonarlo. Veamos.

En cuanto a la conciencia de ser hombre como atributo sustancial de humanidad.

Muchas veces he leído y explicado incluso la VIIIª de las diez lecciones que, en los años 1929-30, dedicara Ortega y Gasset a explicar a jóvenes y a gente llana pero preocupada de aquel tiempo unas cuantas enseñanzas, útiles en cualquier tiempo para cualquier hombre. Se agruparon en un volumen titulado ¡Qué es filosofìa!.

Pues bien, en esta lección orienta sobre la historia del descubrimiento de la “subjetividad”, es decir, de la conciencia del hombre sobre sí mismo, de la intimidad como algo define al hombre y le da peso específico al margen del “cosmos” y de todo lo que le aliena frustrando de alguna manera el desarrollo primario de sus esencias racionales; el propio “yo” en contraste con lo demás. Hace apuntes y saca conclusiones, de las que apunto solamente dos o tres.

- “El descubrimiento decisivo de la conciencia, de la subjetividad, del yo no acaba de lograrse hasta Descartes” en su célebre axioma del “Cogito, ergo sum” La conciencia de pensar es la premisa y la razón vital del existir-

-En raíz, el descubrimiento de la conciencia es obra del cristianismo, en superación del pensamiento esotérico greco-romano. De “divina aventura” califica Ortega el descubrimiento de la intimidad, de la conciencia y de la subjetividad por Descartes pero llevando a plenitud de desarrollo lo que está en la esencia del cristianismo y que tiene su primer envite en el genio de San Agustín -ya parcialmente moderno en el s. IV- en varias de sus obras, especialmente en las Confesiones y en ideas tan intimistas y de tanta introspección como esta, que cita la lección: “Noli foras ire; in te ipsum reddi in interiori homine habitat veritas” (“no te alienes, yéndote de ti; vuélvete hacia tu interior porque en el interior del hombre está la verdad del mismo). Se deben al cristianismo y al “Dios cristiano” y “sólo al Dios cristiano”, como Ortega muestra, “el interés por la subjetividad, para que esta retraiga sobre sí la atención y se instañe en el primer plano”- De la tradición cristiana entera, en desarrollo paulatino de las esencias cristianas sacó Descartes y llevó a plenitud ese punto de modernidad que es parte de la revolución espiritual cifrada en el evangelio y el mensaje de Jesús-

-A esto se debe la categórica frase final del capítulo: “La modernidad nace de la Cristiandad· Y para los que no entienden o no quieren entender las contribuciones positivas del cristianismo, se rubrica la frase con esta otra: “Que no se peleen la edades; que todas son hermanas y bien avenidas” (cfr. Qué es filosofía? Ed.Rev. de Occidente Madrid, 1960, pp. 171-187).

De los aportes de lucero al descubrimiento de la subjetividad, la intimidad y la conciencia, ¡ni mención!.

Y en cuanto a la libertad del hombre y su calidad en el esquema antropológico luterano, vayamos a su cordial amigo Erasmo de Rotterdam que, mucho más inteligente que él y bastante menos audaz e impulsivo, le discutió muchas de sus teorías y, en contrato, esta de la libertad del hombre. Baste decir a este respecto, que, cuando Lutero se soltó el pelo con su obra “De servo arbitrio” –el “albedrío sirvil o esclavo”, a Erasmo le faltó tiempo para desmentirle por medio de su obra correlativa titulada “De libero arbitrio” – del “albedrío libre”. Porque si el de Lutero creaba y mostraba con su libro el sentir de su disidencia, Erasmo recordaba con el suyo una de las esencias del cristianismo de verdad. El cristianismo defiende la libertad del hombre y se encara con los Freud y semejantes que la rechazan o niegan.

Puede estar condicionado el ejercicio de la libertad en los hombres –nadie lo puede dudar y ello ha de ser tenido en cuenta a la hora de valorar sus quereres y decisiones. Y, si bien aciérta el que bien distingue, una cosa es la libertad total, una distinta los condicionamientos de la libertad, y otra diferente lo que determina, fuerza o mata la libertad.

Lutero, amigos, no fue un paladín de la libertad del hombre, ni mucho menos. Quien haya mirado, aunque sea por el forro, su teología de la libertad lko puede deducir sin mucho esfuerzo. Su principio de la “fe sin obras” para salvarse lo “pone a huevo” como suele decirse en castizo hablar.

Un canto a la subjetividad y a la conciencia del hombre merece la pena entonarlo en cualquier circunstancia o sazón. Mis reflexiones de h
oy sólo pretenden un tributo a la vendad en unos tiempos en que la verdad siempre se ve compensada en sus derechos por el acoso que se le hace desde la propaganda en unos casos y seguramente también por la ignorancia en otros.

Puede que mis reflexiones de hoy respondan también o sea expresión de “mi verdad”. Puede ser. Pero, ,si he dado las razones de mi creencia, cumplo con ponerlas a la disposición de mis amigos y de su derecho a pensarlas y sobre todo valorarlas con la obra de una sana crítica. Que a quien da lo que tiene no no hay derecho a pedirle mas.




                                  SANTIAGO PANIZO ORALLO  Vía el blog CON MI LUPA

¿MIQUEL ICETA 'PRESIDENT'?

El líder del PSC ha ampliado su espacio y aspirará a presidente si el independentismo pierde la mayoría


El candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Miquel Iceta. (EFE)

En las últimas semanas ha sorprendido la irrupción con fuerza del socialista Miquel Iceta en la precampaña catalana y, todavía más, que se postule —más allá de la legítima publicidad— como el futuro 'president'. ¿Puede un partido que en el 2015 sacó el 12,2% de los votos y 16 diputados, frente al 39,5% y 62 escaños de la coalición independentista Junts pel Si (JpS), convertirse en el próximo presidente de la Generalitat?

Es cierto que el PSC, que entonces muchos creían desahuciado, ha sobrevivido, ha tenido un papel digno en la pasada legislatura y tiende al alza en las encuestas. Los sondeos le dan ahora entre 19 y 25 escaños y en el mejor de los casos —el de 'El Periódico de Cataluña'— solo un empate, tras ERC y en segunda posición, con Cs y Junts per Catalunya, la candidatura de Puigdemont impulsada por el PDeCAT (la antigua CDC).

Es pues casi imposible que el PSC gane las elecciones pero tampoco se puede descartar que con determinados resultados —nada imposibles— Iceta tenga opciones. Por tres razones principales. Primera, su proyecto tiene sintonía de fondo en la sociedad catalana. Segunda, es el candidato socialista a la Generalitat con más personalidad y transversalidad excepto Pasqual Maragall, el alcalde de los JJOO del 92. Tercera, el resultado electoral puede crear unas matemáticas parlamentarias que le favorezcan.

Cataluña no está tan polarizada como parece y la demanda de una tercera vía es alta

El independentismo, con su reiterada demanda de un referéndum binario —sí o no a la independencia— ha dividido a la sociedad catalana en dos mitades. La última encuesta del CEO, el CIS de la Generalitat, decía que en octubre —tras la conmoción producida por el fallido referéndum— el 48,7%, contra el 43,6%, quería la independencia. Pero cuatro meses antes el resultado era el inverso. El 49,4% estaba contra la independencia y el 41,1% a favor.

Iceta argumenta que de la polarización en estos dos bloques, prácticamente empatados, no puede salir un proyecto positivo de país. Insiste en que no quiere una mitad de Cataluña muy satisfecha y otra mitad muy frustrada, sino una Cataluña en la que una gran mayoría, más de dos terceras partes, se encuentre razonablemente cómoda.

Y lo ocurrido rema en esa dirección. El independentismo fracasó el 26 de octubre al proclamar una independencia que no duró ni 24 horas, que no tuvo ningún reconocimiento internacional y recibió la censura de la UE, y que con el traslado de las sedes de los bancos y de muchas empresas se convirtió en una amenaza para el futuro económico.


Campaña de Junts per Catalunya. (EFE)
Campaña de Junts per Catalunya. (EFE)

Quizás por eso ahora, por encima —o por debajo— de la independencia o del mantenimiento en España, las encuestas detectan el deseo de una solución pactada. La de 'El País' del pasado domingo 26 decía que el 71% desearía que la salida del conflicto fuera un intento de acuerdo con España mientras que los que apuestan por la independencia serían solo el 24%.

Según la de 'El Periódico' del 23 de octubre, el 60% ya creía entonces que el 'procés' había conllevado más prejuicios que beneficios frente al 27% que pensaba lo contrario. Y en la del ABC del domingo 19 queda claro que nada menos que el 81% de los catalanes considera que, tras las elecciones, lo más conveniente sería negociar una reforma de la Constitución. Por el contrario, centrarlo todo en la formación de un bloque constitucionalista (PP, Cs y PSC) tiene solo el apoyo de un 35% y la oposición del 46%.

De estas encuestas y de otras anteriores se deduce la existencia de una amplia mayoría (de dos tercios o incluso superior), bastante silenciada por los 'agitprop' independentistas e inmovilistas, que verían bien, con mayor o menor entusiasmo, un pacto con España que diera a Cataluña más autogobierno. Demostrado que, pese a su gran fuerza y capacidad de movilización, el independentismo ha fracasado sería hora de enterrar la épica y buscar un arreglo razonable. Y esta es la posición que ha mantenido el PSC —con pocas variaciones— a lo largo de los años.

Iceta es un político con personalidad y con su pacto con los democristianos ha ganado transversalidad

El PSC tuvo sus mejores resultados en las elecciones catalanas en 1999 y 2003 cuando su candidato fue Pasqual Maragall, un hombre que por su fuerte personalidad y por su carrera —fue el alcalde de la Barcelona de los JJOO del 92— trascendía las fronteras tradicionales socialistas. Tenía transversalidad y recogía votos de gente que en las elecciones catalanas normalmente no votaba socialista. Antes de Maragall y después —con Joan Reventós, Raimon Obiols, Quim Nadal, José Montilla y Pere Navarro— el candidato socialista quedó limitado al espacio político propio, más amplio o más estrecho en función del momento.

Iceta no es Maragall. Ni de lejos. Pero tiene algunos rasgos —a veces incluso contrarios— que le dan una fuerte personalidad que le permite aspirar a conseguir el voto de electores no socialistas.De los candidatos que se presentan es el que tiene más experiencia en el parlamento catalán y en la política española y su papel en la última legislatura le ha dimensionado mucho, ya que advirtió reiteradamente que la apuesta separatista por romper el marco constitucional y el choque de trenes sería un fracaso. E intentó, hasta el último momento —incluso tras la aprobación de las leyes de ruptura el 6 y 7 de septiembre— en una línea paralela a Santi Vila y con Soraya Sáenz de Santamaria, Pedro Sánchez y Urkullu que Puigdemont convocara elecciones para evitar el 155.

Y con su pacto con los democristianos de Unió Democratica ha logrado mucha transversalidad. Lleva de número tres a Ramón Espadaler que fue Conseller de Jordi Pujol y Artur Mas antes de que CDC abrazara el independentismo, lo que le da, además, certificado de centrismo. Y este centrismo sale reforzado por la coincidencia con muchos dirigentes empresariales en advertir que la apuesta independentista liquidaría la seguridad jurídica y tendría consecuencias graves para la economía.

Así, no es extraño que gente del centro moderado y del empresariado afirmen que, por primera vez en su vida, van a votar a un socialista. En un acto de la plataforma Portas Obertas del Catalanisme que preside el notario Mario Romeo, quien habló con mas entusiasmo de la candidatura de Iceta fue el abogado Josép López de Lerma, durante seis legislaturas el cabeza de lista de CDC por la provincia de Girona, vicepresidente del Congreso de los Diputados y portavoz de CiU los dos últimos años de la primera legislatura de Aznar.


Iceta, junto a Òscar Ordeig, candidato por Lleida, y Ramón Espadaler número tres por Barcelona. (EFE)
Iceta, junto a Òscar Ordeig, candidato por Lleida, y Ramón Espadaler número tres por Barcelona. (EFE)

Y esta personalidad que le hace aparecer al mismo tiempo como el candidato socialista y el de una parte del centro y del 'seny' catalán está teniendo su traducción en las encuestas. La de 'El Periódico' preguntaba por el político que los catalanes preferirían como presidente de la Generalitat y Miquel Iceta, con el 15,6%, quedaba en segunda posición, solo detrás de Puigdemont (30,8%) que tiene mucho tirón entre los independentistas, pero por delante del propio Oriol Junqeras, el líder de ERC, 13,1% de preferencias, y de Inés Arrimadas (12,4%) y Xavier Domenech de los comunes (6%).
En unas elecciones que siempre —desde Jordi Pujol a Maragall y Artur Mas— la fuerte personalidad del candidato ganador ha sido un factor importante, que Iceta, que hasta su elección como primer secretario del PSC en el 2014 era un desconocido para muchos ciudadanos, haya escalado hasta esta posición es relevante.

Por otra parte, Iceta no solo atrae al centro o al catalanismo. En su lista lleva al primer fiscal anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, que fue candidato de Podemos en las últimas elecciones europeas y en un manifiesto a su favor han firmado personalidades tan diversas como el inspector de trabajo Juan Ignació Marín que fue dirigente del metal de CCOO, el escritor Eduardo Mendoza, quizás la primera pluma de la literatura castellana en Cataluña, Alex Ramos, vicepresidente de Sociedad Civil Catalana, la organizadora de las grandes manifestaciones contrarias a la independencia en los últimos meses, y el notario Juan José López Burniol, vicepresidente del Círculo de Economía y de la Fundación La Caixa.

Iceta se está demostrando un buen alumno de Maragall, con el que nunca tuvo muy buenas relaciones, en la búsqueda de la transversalidad y el interclasismo.

El resultado electoral puede ser un 'sudoku' complicado y no cabe descartar su repetición

Pero todo lo anterior es poco relevante si los resultados no le dan una oportunidad. Y gestionar el resultado de las elecciones catalanas del 21-D con siete partidos en liza —cifra que es un desafió para la estabilidad de un país tan serio como Alemania— puede ser todavía más complicado que aquel sobre la financiación autonómica que asustaba a Pedro Solbes.

Si las tres listas independentistas, que en el parlamento disuelto tenían 72 diputados, conservan la mayoría absoluta (68 escaños) no hay ninguna duda: el presidente será un independentista aunque a la ya difícil negociación con la CUP, que en el 2015 forzaron la retirada de Artur Mas, se le sumarán ahora las malas relaciones entre ERC y la lista de Puigdemont. Pero, al final, habrá un presidente independentista: Puigdemont, Oriol Jonqueras, Marta Rovira o un cuarto en discordia.
Pero los separatistas pueden perder la mayoría. Un estudio de algunas de las últimas encuestas les da una media del 45,4% de los votos y justo 68 diputados. O sea que la pueden mantener o perder.

Si la pierden, la construcción de una mayoría alternativa será difícil. Con un 44,4% de votos constitucionalistas de media —solo un 1% inferior al de los independentistas— los diputados constitucionalistas serían solo 59. Porque los comunes tendrían 9 escaños que les daría su 7,9% de voto de media y porque los constitucionalistas tienen más fuerza en la provincia de Barcelona, donde sacar un diputado requiere más votos que en las provincias de Girona y Lleida, en las que gana el secesionismo (culpa de la ley electoral española). Por eso, que los tres partidos constitucionalistas lograran la mayoría absoluta pasando de sus 52 diputados actuales, o de los 59 que les da la media de encuestas referidas, a 68 parece imposible. Si se diera esa circunstancia —que ninguna casa de encuestas vaticina y ningún analista serio cree posible— entonces sería presidente el candidato de la lista constitucionalista más votada. E Inés Arrimadas tendría ventaja sobre Miquel Iceta.


El diputado de En Comú Podem, Xavier Domènech. (EFE)
El diputado de En Comú Podem, Xavier Domènech. (EFE)

Pero si no hay mayoría independentista ni constitucionalista —hipótesis muy probable— el desenlace es muy complejo. Cabe la posibilidad nada despreciable de que los comunes pacten con los separatistas y salga un presidente independentista que modere planteamientos. El componente de protesta de los comunes (patente en las posiciones de Ada Colau contra el 155) les podría arrastrar a esta decisión. Pero hay obstáculos. El primero es que sería inclinarse por quienes, tras haber fracasado en el 'procés', habrían perdido las elecciones y bajado un mínimo de cinco diputados (de 72 a 67). Además la presión de Pablo Iglesias iría en sentido contrario porque si Podemos aparece como responsable —aunque sea vía comunes— de que en Cataluña el independentismo siga mandando, sus expectativas en España se pueden hundir. Y el cabeza de la lista de los comunes, Xavier Domènech, es un político pragmático y no independentista.

Pero lograr un acuerdo de los diputados de Podemos, el PP, Cs y el PSC para votar a un candidato será muy difícil. Y en esta hipótesis, sin pacto entre estos cuatro grupos, hay un alta probabilidad de que —salvo milagro— haya nuevas elecciones. Los comunes tendrían la llave. Es impensable que voten para presidente a García Albiol o a alguien del PPC porque tendría mas costes para ellos que votar a un independentista. Y casi lo mismo cabe decir de Inés Arrimadas.


El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. (EFE)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. (EFE)

Queda la opción de Iceta. Puede tener el voto del PPC porque Rajoy necesita que la estabilidad vuelva a Cataluña, tanto para garantizar que la economía no se estropee como para que el PNV le pueda votar los presupuestos. Cs difícilmente podría asumir la responsabilidad de que se tuvieran que repetir elecciones, o de que al final hubiera un presidente independentista porque se negaban a votar a Iceta. Aunque Arrimadas tuviera algún diputado más. Queda pues que Iceta, que en privado confiesa "haber nacido para pactar", lograra los votos de los comunes sin perder —casi un milagro— los del PP y Cs.

¿Qué puede ofrecer Iceta? Asociar de alguna forma a los comunes a la gobernación de una Comunidad Autónoma relevante, intentar abrir la reforma de la Constitución, medidas sociales y tener en cuenta a los comunes —junto a Cs y el PP— en la selección del 'Conseller Primer' que Iceta piensa nombrar para poderse dedicar a la negociación con Madrid, a la recuperación de la imagen de Cataluña y Barcelona como territorio y capital atractivos para las empresas, y para cerrar la división entre catalanes. También la incorporación a su gobierno de independientes próximos a los comunes, a Cs e incluso al PPC.

Ni que decir tiene que un gobierno de Iceta en minoría sería un ejercicio de alto riesgo y con una alta posibilidad de fracaso. Irrebatible. Lo que pasa es que ese riesgo puede ser más atractivo que encontrarse de nuevo con un presidente independentista o que seguir con unos meses mas de inestabilidad por la repetición de elecciones. Como pasó en España en el 2016.


                                                                                  JOAN TAPIA   Vía EL CONFIDENCIAL

¡LA VIDA ES UN SUEÑO!

"El hábito en el vicio adormece la conciencia, por lo que uno ya no siente ni siquiera remordimiento; cree estar muy bien y no se percata de que está muriendo espiritualmente."


Raniero Cantalamessa

Marcos 13,33-37

Este modo de hablar de Jesús sobreentiende una visión bien precisa del mundo: el tiempo presente es como una larga noche; la vida que llevamos se parece a un sueño; la actividad frenética que en ella desarrollamos es, en realidad, un soñar. Un escritor español del siglo XVII, Calderón de la Barca, escribió un famoso drama sobre el tema: La vida es sueño. 

Del sueño nuestra vida refleja sobre todo la brevedad. El sueño ocurre fuera del tiempo. En el sueño las cosas no duran como en la realidad. Situaciones que requerirían días y semanas, en el sueño suceden en pocos minutos. Es una imagen de nuestra vida: llegados a la vejez, se mira atrás y se tiene la impresión de que todo no ha sido más que un soplo.

Otra característica del sueño es la irrealidad o vanidad. Uno puede soñar que está en un banquete y come y bebe hasta la saciedad; se despierta y se vuelve a tener hambre. Un pobre, una noche, sueña que se ha hecho rico: exulta en el sueño, se pavonea, hasta desprecia a su propio padre, fingiendo no reconocerle, pero se despierta y ¡se encuentra nuevamente pobre como era antes! Así sucede también cuando se sale del sueño de esta vida. Uno ha sido aquí abajo ricachón, pero he aquí que muere y se ve exactamente en la situación de aquel pobre que se despierta tras haber soñado que era rico. ¿Qué le queda de todas sus riquezas si no las ha empleado bien? Las manos vacías.

Hay una característica del sueño que no se aplica a la vida, la ausencia de responsabilidad. Puedes haber matado o robado en sueños; te despiertas y no hay rastro de culpa; tu certificado de antecedentes penales está sin mancha. No así en la vida; bien lo sabemos. Lo que uno hace en la vida deja huella, ¡y qué huella! Está escrito de hecho que «Dios dará a cada cual según sus obras» (Romanos 2,6).

En el plano físico hay sustancias que «inducen» y ayudan a conciliar el sueño; se llaman somníferos y son bien conocidos por una generación como la nuestra, enferma de insomnio. También en el plano moral existe un terrible somnífero. Se llama hábito. El hábito es como un vampiro. El vampiro -al menos según cuanto se cree- ataca a las personas que duermen y, mientras les chupa la sangre, a la vez les inyecta una sustancia soporífera que hace experimentar aún más dulce el dormir, de modo que el desafortunado se hunde cada vez más en el sueño y el vampiro le puede chupar toda la sangre que quiera. También el hábito en el vicio adormece la conciencia, por lo que uno ya no siente ni siquiera remordimiento; cree estar muy bien y no se percata de que está muriendo espiritualmente.

La única salvación, cuando este «vampiro» se te ha pegado encima, es que llegue algo de improviso para despertarte del sueño. Esto es lo que se determina a hacer con nosotros la palabra de Dios con esos gritos de despertar que nos hace oír tan frecuentemente en Adviento: «¡Velad!». Concluimos con una palabra de Jesús que nos abre el corazón a la confianza y a la esperanza: «Dichosos los siervos que el señor al venir encuentre despiertos; yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá» (Lucas 12,37).


                                                      RANIERO CANTALAMESSA  Vía RELIGIÓN en LIBERTAD

Más de 40 millones de personas son víctimas de esclavitud en 48 países


Casi 25 millones están sometidas a trabajo forzoso; mientras que 15 millones sufren un matrimonio obligado. El 71% del total de las víctimas son mujeres o niñas


La esclavitud moderna incluye el trabajo forzoso, el matrimonio forzoso y la trata de personas, entre otros conceptos - AFP


La venta de seres humanos en Libia ha provocado un escándalo internacional y ha removido conciencias al ver cómo la esclavitud emergía a pocos kilómetros del considerado primer mundo. Una esclavitud reconocible pues se acerca a la imagen de la practicada en siglos anteriores: la venta de personas a cambio de dinero. La esclavitud no es algo que haya desaparecido en el siglo XXI. En todo caso ha cambiado su definición.

Si la revelación realizada por la CNN sobre la venta de inmigrantes en Libia ha producido un eco mundial, entre dirigentes, organismos internacionales y medios de comunicación, no produjo el mismo efecto el último informe sobre las cifras de la esclavitud moderna, conocidas hace un par de meses y que la sitúa en la ignominiosa cifra de 40,3 millones de personas.

Sí, más de cuarenta millones de seres humanos son víctimas de la esclavitud, según el estudio impulsado por la Organización Mundial del Trabajo (OIT) y la Fundación Walk Free, en colaboración con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que ha recogido datos de 48 países (en algunos no ha sido posible acceder a la información).

El informe enmarca dentro de la denominación de esclavitud moderna todas aquellas situaciones «de explotación que una persona no puede rechazar o abandonar debido a amenazas, violencia, coacción, engaños y/o abuso de poder». E incluye en ella a las víctimas del trabajo forzoso, la servidumbre por deudas, el matrimonio forzoso, la trata de personas... El estudio está enfocado prioritariamente en dos de ellos: el trabajo forzoso y el matrimonio forzoso. «En cualquier día del año 2016 es probable que haya más de 40 millones de hombres, mujeres y niños obligados a trabajar contra su voluntad bajo amenazas, o viviendo en un matrimonio forzoso al que no habían prestado consentimiento». Esto es, el año pasado 5,4 de cada 1.000 personas de todo el mundo eran víctimas de esclavitud moderna. Por géneros: un 71% de las víctimas serían mujeres o niñas; y por edades, el 25% serían menores.

De esa cifra global, 24,9 millones de personas estarían sometidas al trabajo forzoso (16 millones corresponden a la economía privada); y 15,4 millones sufrirían un matrimonio forzoso (el 44% antes de los 15 años). La mayor incidencia tendría lugar en África, seguida de la regiones de Asia y el Pacífico.

Según el Convenio firmado en Ginebra sobre el trabajo forzoso, aprobado por la OIT en junio de 1930 y que entró en vigor dos años después, se designa como tal «todo trabajo o servicio exigido a un individuo bajo la amenaza de una pena cualquiera y para el cual dicho individuo no se ofrece voluntariamente».

Fuente de ingresos ilegales


El trabajo forzoso supone una fuente de ingresos muy importante para la economía privada. Según cifras de la OIT, en 2012 las ganancias ilegales procedentes del trabajo forzoso (entonces se contabilizó en 21 millones de víctimas) ascendía a 150.000 millones de dólares. Esta cifra demuestra que el convenio de 1930 ha sido respetado de manera desigual en los diferentes puntos del planeta, provocando el desplazamiento de los centros de producción.

Mientras en Europa se han endurecido las leyes que castigan a quien infringe la normativa; hay otras regiones donde apenas se ha implementado, como la de Asia-Pacífico, la más extensa y populosa del mundo y también la que reúne al mayor número de esclavos modernos: 30.435.300 personas, lo que supone el 66,4% del total. Víctimas que se ven obligadas a trabajar en sectores de la construcción, el servicio doméstico, la agricultura y el textil. En este apartado se incluye también a los niños soldados reclutados por los talibanes en Afganistán.

130 millones de niñas


En estos 30 millones se tienen en cuenta además a las víctimas de matrimonios forzosos, que afecta principalmente a menores y que es práctica frecuente en países como India, Bangladés, Nepal, Pakistán e Indonesia. Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), de no frenarse esta tendencia, 130 millones de niñas habrán sido obligadas a casarse en el sur de Asia antes de alcanzar el año 2030.

Es en esta región donde se encuentra el país que encabeza el ránking de países con mayor número de esclavos modernos, la India, con 18.354.700 de personas; seguida por China (3,3 millones), Pakistán (2,1 millones), Bangladés (1,5 millones) y Corea del Norte (1,1 millones). El gobierno de este último país, que criminaliza la economía de mercado, utiliza sin embargo a sus emigrantes para enriquecerse con la ganancia de sus trabajo en otros países, como China, Rusia, Angola, Camboya, Etiopía, Malasia o Qatar. Según la información recogida por varias ONG, el trabajo forzoso generaría a las arcas de Kim Jong-un 2.300 millones de dólares al año, frente a los entre 120 y 150 dólares que recibiría cada trabajador al mes, tras sufrir jornadas de hasta 20 horas de trabajo.
Los matrimonios forzosos es una práctica habitual en Pakistán y en la India, entre otros países
Los matrimonios forzosos es una práctica habitual en Pakistán y en la India, entre otros países-REUTERS
La segunda región más afectada por la esclavitud es el África subsahariana, con 6.245.800 personas, que representa el 13,6% del total. Aquí la lista la encabeza Nigeria (875.500 personas), seguida de la República Democrática del Congo (873.100) y Sudán (454.700).

Además del trabajo forzoso, el informe denuncia la violencia sexual y la explotación infantil. Así, se ha demostrado la práctica sistemática de violación de mujeres y chicas en los campos de refugiados en Sudán del Sur, como forma de pago a los soldados. Mientras que en Ghana se estima que trabajan obligados 21.000 menores en el sector de la pesca. En el resto de la región, muchos menores varones son reclutados a la fuerza como milicianos, por parte de los talibanes; en tanto las niñas son obligadas a realizar trabajos domésticos o sufren explotación sexual.

Le siguen en porcentaje de población que sufre esclavitud la región de Oriente Próximo y el Norte de África, con un 6,4%, en la que destacan países como Egipto, Irán y Qatar; la región de Rusia y Asia Central, con un 6,1%, y en los que encabezan la lista Uzbekistán, Rusia y Ucrania. Tampoco se libran de esta lacra las dos Américas (norte y sur), a las que les corresponden un 4,7%. El país con mayor número de esclavos en estos dos continentes es México, seguido de Colombia, Perú y Venezuela.

Refugiados y mafias


Cierra el ránking Europa, con un 2,7%, que se traduce en 1.243.000 personas víctimas de la esclavitud. El informe subraya como causa el incremento de la llegada de refugiados al Viejo Continente, huyendo de la pobreza y de las zonas de guerra (Siria, Irak, Afganistán). Una población migratoria muy vulnerable que cae en las redes de mafias criminales que se enriquecen con el tráfico de personas (80% de ellas son mujeres o niñas). Turquía es el país europeo con mayor número de víctimas, con 480.300 personas; seguido de Polonia, donde la comunidad más afectada en lo que se refiere a trabajo forzoso es la vietnamita, con jornadas de 12 a 13 horas, seis días a la semana. También hay que destacar el incremento de matrimonios forzosos en Europa, consecuencia de las migraciones y del multiculturalismo.

Entre los países que menos esclavitud moderna tienen se encuentran, entre otros, Luxemburgo, Nueva Zelanda, Irlanda, Noruega, Suiza, Austria, Suecia, Bélgica, Canadá, Alemania, Francia, Inglaterra y España.




sábado, 2 de diciembre de 2017

LA EDUCACIÓN SENTIMENTAL

Es la educación sentimental, la transmisión de amores y odios asociados a símbolos, lo que tenemos que desterrar de las aulas.

La educación sentimental. EFE

Los resultados de las elecciones del 21 son un misterio. Un misterio relativo, porque los bloques políticos apenas se han movido desde 1999; en este tiempo, el voto nacionalista ha concitado en torno a un 48 por ciento del voto. Según las encuestas, los partidos oficialmente nacionalistas lograrán en torno un 46 por ciento del voto (Demoscopia), un 43,4 (NC Report), o un 45,4 (GAP3). Pero este cálculo puede resultar engañoso, porque En Comú Podem llama equidistancia a un apoyo sistemático a los nacionalistas, y las mismas encuestas les otorgan de siete a ocho puntos. Incluso el PSC ha fagocitado no sólo a Unió sino también su discurso, y esa actitud de perdonavidas del “nacionalismo moderado”, que espera que le pagues que todavía no ha dado el salto al secesionismo.
Dos millones de españoles en Cataluña no quieren serlo. No hay acontecimiento alguno que les haga cambiar de opinión

Verbigracia: Los catalanes somos más europeos que los espanyols, y ya veremos si les permitiremos permanecer en la UE o no cuando el resto de naciones nos acojan jubilosos. Luego resulta que las instituciones europeas siguen advirtiendo de que Catalunya sería un tercer Estado, que ningún país les apoya, que la prensa europea les toma a chufla. Y ahora denuncian a la UE como órgano del franquismosurpirenaico. Y, así, han pasado de concedernos el privilegio de admirar su modernidad irresistible a asumir el discurso de Marine Le Pen, Syriza, UKIP y demás.
Las empresas huyen para siempre de Cataluña, sólo con la perspectiva de que pudiese crear una república
Verbigracia: Espanya ens roba porque nosotros sabemos crear riqueza, y el resto de españoles sólo sabe gastar los subsidios que nosotros pagamos. Si nos liberásemos del yugo castellano (en el que está Aragón, por otro lado), podríamos multiplicar por siete nuestro crecimiento (según ha dicho ERC). Además, el cuerno de la abundancia no cruzaría el Ebro, y con este torrente de riqueza curaríamos el cáncer. Pero las empresas huyen para siempre de Cataluña, sólo con la perspectiva de que pudiese crear una república.

No importa. Nada importa. No hay realidad que una ideología no pueda ocultar. Esa ideología nacionalista se ha inoculado de forma sistemática desde las aulas y desde los medios de comunicación a los que se les ha permitido trabajar en Cataluña. Los medios merecen una reflexión, pero ¿qué podemos hacer con la educación en Cataluña? ¿Y en el resto de España? Es la educación sentimental, la transmisión de amores y odios asociados a símbolos, lo que tenemos que desterrar de las aulas. El ideal liberal y republicano es formar ciudadanos cultos, críticos, y que se formen sus propias ideas, no convertirles en agentes de líderes tribales.

Tal es la vigencia del “nacionalismo constitucional” aznarita, que su sucesor no se atreve jamás a defender a España, y a lo más que llega es a defender la Constitución y las leyes
José María Aznar es una de las personas que más han hecho para disolver la idea de España. Por un lado, la ancló a algo tan reciente, y tan arbitrario, como la Constitución del año 78. España es una creación de unos cuantos políticos tras la muerte de Franco. Tal es la vigencia del “nacionalismo constitucional” aznarita, que su sucesor no se atreve jamás a defender a España, y a lo más que llega es a defender la Constitución y las leyes.

Por otro lado, es él, Aznar, quien cedió el control de la educación a las Comunidades Autónomas. Ahora, cada consejerillo tiene su librillo, y en las regiones gobernadas por nacionalistas, España es una potencia extranjera aborrecible. ¿Cuál es la solución? ¿Recentralizar las competencias en Educación? No.

Es verdad que hay que arrebatarle a las Comunidades Autónomas todo lo que no sea pagar las infraestructuras y el personal. Y que el Estado debería poder vigilar qué se enseña en los centros públicos y tomar decisiones efectivas, como expulsar un libro del currículo o suspender a profesores y directores de centros, si se dedican a adoctrinar. Es cierto que el mercado de profesores debería ser nacional, y que cualquier español tendría que poder optar a un puesto en un colegio público de cualquier región, sin restricciones. Sólo con eso, saldríamos ganando.
Hay que descentralizar, y dejar la decisión última sobre la educación de los alumnos recaiga en sus padres. Es muy fácil, y los beneficios serían enormes
Pero también hay que descentralizar, y dejar la decisión última sobre la educación de los alumnos recaiga en sus padres. Es muy fácil, y los beneficios serían enormes. Sólo hay que seguir tres principios. El primero, que haya plena libertad curricular. No es necesario, ni conveniente, que el Ministerio o una Comunidad Autónoma elijan qué van a estudiar los alumnos. Asociaciones de colegios, o de universidades, o las Reales Academias, todas ellas podrían proponer currículos para que los elijan los colegios, tanto los públicos como los privados. El Ministerio, eso sí, podría proponer unos criterios para que el currículo tenga un carácter oficial, pero sin prohibir que otros prefieran proponer un itinerario distinto para la formación de los estudiantes.

Segundo principio: libertad de los centros. Tanto los privados como los concertados y públicos deberían poder elegir qué currículo adoptar, o variarlo en algún sentido en función del proyecto educativo que le quieran proponer a los padres.

Y llegamos al tercer principio: libertad de elección de centro por parte de los padres. No hace falta ni acabar con el actual sistema; se pueden mantener los tres tipos de centro que se dan en España. Esa libertad de elección se puede reforzar por medio del cheque escolar.

Tres principios, y un resultado absolutamente necesario: quitar las sucias manos de los políticos de la educación. Ni los nacionalistas catalanes, ni los vascos, ni los librillos autonómicos. Nada que no deseen los padres para sus hijos. Y así acabaríamos casi por completo con la educación sentimental. 


                                                                    JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ  Vía VOZ PÓPULI 

EUSKADI NOS ROBA O EL "NACIONALISMO INVERSO"

El chantaje psicológico de ETA y el papel arbitral del PNV no permitieron que las anteriores cinco leyes quinquenales del cupo vasco fuesen controvertidas pese a su insolidaridad


Pedro Azpiazu y Cristóbal Montoro, se dan la mano ante Josu Erkoreka (el segundo por la derecha). (EFE)

Existe un malentendido sobre el Concierto Económico Vasco. Se dice que “está en la Constitución” y no es así. El sistema de financiación vasco y navarro se fundamenta en la disposición adicional primera de la Carta Magna que "ampara y respeta" los derechos históricos de los territorios forales. Y aunque el PNV no votó la Constitución de 1978, uno de esos derechos históricos es, precisamente, el modelo paccionado según el cual las haciendas vascas gestionan todos los impuestos concertados y la Comunidad Autónoma paga un cupo por los servicios que allí presta la Administración Central.

Un cupo cuya metodología se aprueba en el Congreso mediante leyes quinquenales y por el procedimiento de lectura única. El Concierto aparece en el artículo 41 del Estatuto de Autonomía de Euskadi: "las relaciones de orden tributario entre el Estado y el País Vasco vendrán reguladas mediante el sistema foral tradicional de Concierto Económico o Convenios". Se han aprobado hasta el día de hoy seis leyes de cupo, la última –y con gran polémica– el pasado día 23 de noviembre. Las cinco anteriores no provocaron ninguna diatriba. Y conviene explicar por qué.



La razón de la pacífica asunción del cupo –algo bien distinto al Concierto como tal– consistía en que el País Vasco se encontraba en una situación de grave inestabilidad y dramático azote del terrorismo. Los nacionalistas vascos han venido propugnando la interesada idea –luego se ha visto que falsa– de que los terroristas etarras serían receptivos a las "medidas políticas" que engrosaran el autogobierno vasco. Siempre fue una falacia: unos sacudían el árbol y otros recogían las nueces.

Por otra parte, el apoyo del grupo parlamentario del PNV –que ha oscilado entre cinco y siete diputados– ha resultado en muchas ocasiones, tanto para el PSOE como el PP, como una bisagra necesaria para completar mayorías. Es inolvidable el acuerdo entre Aznar y Arzalluz en 1996, paralelo al que consumó con Pujol. Que la desmemoria no traicione el diagnóstico.

Se da la circunstancia de que este cupo tan desequilibrado es un elemento más del agravio que esgrimen –con razón– las autoridades catalanas

La conjunción de ambas circunstancias –el chantaje psicológico de ETA y el papel arbitral del PNV en el Congreso– permitieron que nunca las primeras cinco leyes quinquenales del cupo fuesen controvertidas. Salvo UPyD, ningún grupo parlamentario votó contra ellas aunque la metodología de cálculo y el resultado del mismo fuesen netamente favorables a Euskadi como ahora han denunciado desde los economistas de Fedea hasta los valencianos de Compromís, pasando por los presidentes autonómicos populares de Galicia y Castilla y León y varios expertos en financiación autonómica. Y, naturalmente, Ciudadanos que ha sido un implacable contradictor de esta ley de cupo. Se da la circunstancia de que este cupo tan desequilibrado es un elemento más del agravio que esgrimen –esta vez con razón– las autoridades catalanas.

El presidente del PP del País Vasco, Alfonso Alonso. (EFE)
El presidente del PP del País Vasco, Alfonso Alonso. (EFE)

Soy foralista mucho antes de que Alfonso Alonso fuese algo en la política vasca y española. Por lo tanto, defiendo el Concierto vasco como el último residuo de la foralidad de los territorios históricos pero opongo al actual presidente del PP vasco una enmienda a la totalidad de su discurso que ha tenido amplio eco en la prensa vasca y escasa en la del resto de España. Dijo Alonso, en un desayuno en Madrid el pasado día 27 de noviembre, que la acumulación de protestas contra la ley de cupo se deduce de un "nacionalismo inverso" que sería aquel que proclama "Euskadi nos roba". Se trataba de desacreditar la postura de Cs, pero también de advertir a los suyos de que permaneciesen callados y de cohibir al PSOE que nunca ha sido amigo de este sistema paccionado, ni del Concierto ni del cupo.

Sí al Concierto y al Convenio navarro. No a las leyes de cupo como precio político por apoyos parlamentarios, en este caso para sostener a Rajoy

El exministro de Sanidad mantiene que hay un "nacionalismo español" que busca situar al País Vasco "como enemigo de España". La afirmación es burda y no asume la realidad: en Euskadi acabó el terrorismo y sin el miedo de por medio, las lenguas se desatan; el cupo es objetivamente insolidario y el PP lo ha aprobado ahora (estaba pendiente desde 2006) pudiendo haberlo hecho en la X legislatura.
Lo ha negociado (no calculado) ahora porque necesita al PNV para aprobar los Presupuestos. Es poco digno que un miembro eminente del PP se pronuncie en esos términos cuando sabe a ciencia y conciencia de qué manera el nacionalismo vasco ha abusado de su prevalencia política en el escenario del terrorismo de ETA.

Es una solemne majadería atribuir a los contradictores de la metodología del cupo un nacionalismo tan basto como para propugnar que "Euskadi nos roba" y endilgarles un "nacionalismo inverso". Sí al Concierto y al Convenio navarro. No a las leyes de cupo como precio político por apoyos parlamentarios, en este caso para el sostenimiento del Gobierno de Mariano Rajoy. De esta manera se pervierte el sentido de la singularidad vasca en la que debería compatibilizarse el procedimiento paccionado con el principio de solidaridad.


                                                             JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS  Vía EL CONFIDENCIAL

EL INCOMPRENSIBLE CONFLICTO CON RUSIA



¿Por qué la Unión Europea y la OTAN mantienen vivo un conflicto con Rusia? ¿Cuál es la amenaza que proviene de aquel país que convierte en dura la famosa “diplomacia blanda” de la U.E.?

Putin intentó por todos los medios convertirse en un aliado de Europa hasta 2007, incluso en el orden militar, mediante una alianza que habría dotado de mayor seguridad a Europa. Pero sus intentos fueron rechazados de plano, y no solo eso, sino que la OTAN, de la mano de Estados Unidos, busco penetrar en el entorno de seguridad ruso en Georgia y en Ucrania. La no aceptación por parte del gobierno de este país del tratado que proponía la Unión, que significaba para Ucrania alterar gravemente la relación económica con Rusia, su principal mercado exportador, promovió el golpe del “Maidan” que derroco al legítimo gobierno. Luego, los acontecimientos estuvieron marcados por la respuesta rusa, con la ocupación de Crimea, que era la base de la flota rusa en el sur, y la separación de las dos grandes provincias orientales, que no solo mantienen históricamente fuertes vínculos culturales con Rusia por lengua e historia, sino que además existía una relación económica muy fuerte. El acuerdo con la UE significaba en la práctica el desmantelamiento de su base industrial por falta de competitividad, mientras que Rusia le aseguraba un mercado tradicional. Hoy Ucrania, enfrentada a Rusia, vive -mal- de la ayuda de la UE y tiene una economía en crisis.

La última moda es atribuir a Moscú todo un conjunto de hazañas poderosas en Internet. Así, Putin ha decidido quién será el presidente de Estados Unidos, ha intervenido en las elecciones alemanas y francesas e impulsa el separatismo catalán.  Mikhaïl Zygar, el creador de la televisión privada de más éxito contra Putin, explicaba cómo este tipo de acciones carecen de impacto real, y que su única relevancia radica en el dinero que genera a quienes las producen. No dice nada nuevo. La red no puede nada contra una realidad que le sea adversa. ¿O es que no quedo claro con la primavera árabe, poderosa en las redes sociales, pero totalmente superada por el poder presencial, excepto en el caso, y aun parcial, de Túnez? En realidad, se desplazan sobre Rusia y Putin, se les demoniza hechos que tiene su causa en nuestros propios defectos e inconsecuencias.

Rusia es una potencia de nivel medio, complementaria de Europa en el ámbito de la energía, de la industria aeroespacial y en algunos ámbitos científicos, y a Europa le interesa como mercado de sus productos y tecnología. Es también una barrera eficaz contra la yihad como ha demostrado en Sira, donde ha conseguido culminar un proceso que pone fin a la guerra, algo que Estados Unidos se ha mostrado incapaz de hacer.

La comparación con España nos da una idea de la dimensión de la “amenaza” rusa: El PIB es semejante 1.159.546M.€ para Rusia, por 1.118.522M.€ para España, con un PIB per cápita tres veces superior en el caso de España. La comparación con Alemania arroja un balance abismal. Un PIB tres veces mayor y un PIB per cápita que multiplica por cuatro el ruso. ¿Un país de esta dimensión es una amenaza para la Unión Europea y Estados Unidos?  Por favor, esto no es serio, pero cuela aprovechando la desinformación del ciudadano. En realidad, los amenazados son los rusos. Y tienen razón en la prevención. Históricamente y después del dominio tártaro todas las invasiones les llegaron del oeste, Lituanos, polacos, vikingos, alemanes, franceses y tutti quanti.


                                                                                  EDITORIAL de FORUM LIBERTAS