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jueves, 13 de diciembre de 2018

MAY SOBREVIVE, PERO EL CAOS CONTINÚA

Una victoria en teoría. En la práctica, May se queda ahora con menos tiempo en el cargo, menos autoridad y con las mismas preguntas sobre el futuro del Brexit


La primera ministra británica, Theresa May.


Nadie niega a Theresa May su capacidad de perseverancia y sacrificio, cualidades que arrastra de su infancia como hija de vicario anglicano. Pero tampoco puede decirse que sea un auténtico ave fénix. Si por algo continúa al frente del Ejecutivo es porque no hay aún claro candidato para sucederla y porque nadie tiene una alternativa al acuerdo del Brexit pactado ya con Bruselas, sobre el que, por cierto, aún no hay una nueva fecha para su ratificación en Westminster.

En definitiva, la 'premier' sobrevive. Pero el caos continúa. La aritmética en la Cámara de los Comunes sigue siendo la misma, ninguna de las opciones cuenta con mayoría y después de haber prometido a los suyos que no se presentará como candidata a las próximas generales previstas para 2022, la batalla por el liderazgo de la formación ya tiene el pistoletazo de salida.

Por lo tanto, una victoria en teoría. Aunque en la práctica, May se queda ahora con menos tiempo en el cargo, menos autoridad y con las mismas preguntas sobre el futuro del Brexit. La moción de confianza a su liderazgo terminó la noche del miércoles con 200 diputados a su favor y 117 en contra, un número que no sólo refleja su debilidad sin que pone en evidencia la gran guerra civil que vive el Partido Conservador.

La versión oficial del Ejecutivo es que el calendario sigue adelante y el próximo 29 de marzo, el Reino Unido abandonará oficialmente el bloque. May está determinada a cumplir con el mandato que los británicos expresaron en el histórico plebiscito de 2016. Y al pedir el respaldo a los suyos ha prometido que tras cumplir con la misión, dejará vía libre a otro líder.


El gran reto es que la 'premier' no quiere abandonar el club sin pacto. Por ello está intentando a toda costa conseguir más concesiones de los líderes europeos respecto al polémico 'backstop'. Se trata de la salvaguarda que recoge actualmente el acuerdo de retirada para dejar al Reino Unido dentro de la unión aduanera y a Irlanda del Norte vinculada al mercado único, para bienes, hasta que se cierre un futuro pacto comercial con la UE a fin de evitar una frontera dura en Irlanda.

El martes —cuando debía haber sido la votación del acuerdo de retirada, que aplazó en el último momento para evitar una humillación— llevó a cabo una gira exprés con reuniones con el holandés Mark Rutte, la alemana Angela Merkel, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. El miércoles estaba previsto un encuentro bilateral con el irlandés Leo Varadkar, que tuvo que cancelarse debido a la rebelión de sus filas.

Los Veintisiete ya han adelantado que el pacto de divorcio —legalmente vinculante— no puede ser renegociado, aunque se muestran dispuestos a ofrecer “aclaraciones” para “facilitar” la ratificación del texto en Westminster.

Se espera, por tanto, que la cumbre europea de jueves y viernes pueda terminar con una misiva similar a la que puso fin a la polémica de Gibraltar o alguna modificación en la declaración política sobre las futuras relaciones con el bloque, donde se especifique que si para 2020 —cuando finaliza el periodo de transición, siempre que se cierre un acuerdo— Londres y Bruselas no han cerrado aún un pacto comercial, sean los diputados británicos quienes decidan si el periodo de transición debe extenderse o se debe aplicar el 'backstop'. May también quiere proponer que sus señorías decidan cada año si quieren ampliar la salvaguarda.


Theresa May se dirige a los medios desde el 10 de Downing Street tras anunciarse la convocatoria de una moción de confianza. (Reuters)
Theresa May se dirige a los medios desde el 10 de Downing Street tras anunciarse la convocatoria de una moción de confianza. (Reuters)


En cualquier caso, no está muy claro si una nueva redacción en un texto no vinculante convencerá a la Cámara de los Comunes. Los 'brexiters' aseguran que si finalmente el acuerdo del Brexit se firma, será un tratado internacional donde la normativa comunitaria primará sobre cualquier procedimiento británico. En definitiva, no le compran la idea.

Asimismo, los norirlandeses del DUP —de cuyo apoyo depende la minoría de May— ya han adelantado que no respaldarán nada que deje la provincia británica con un estatus diferente al del resto del Reino Unido. En este sentido, los Veintisiete abordarán la posibilidad de que el Brexit se produzca sin un pacto de salida, tal y como ha explicado Tusk, en su carta de invitación a los líderes, donde se recoge la “gravedad de la situación en el Reino Unido”. Y es que, aunque la 'premier' sigue en Downing Street, la crisis continúa.

En la intensa sesión rutinaria de preguntas a la jefa del Gobierno en la Cámara de los Comunes, el líder laborista pidió este miércoles a la 'premier' que descarte que el Reino Unido saldrá de la UE sin pacto, algo que ella ha eludido hacer, porque no es algo que los 'brexiters' quieran escuchar.

“El momento para las dudas y los aplazamientos ha pasado. La primera ministra ha negociado un acuerdo, nos ha dicho que es el mejor y el único posible. No puede haber más excusas, no más huidas, que lo ponga frente al Parlamento y votémoslo”, matizó el veterano político.




El miedo que paraliza aún a muchos rebeldes es que la crisis en el partido gobernante pueda acabar revocando el Brexit o forzando elecciones anticipadas, en las que Jeremy Corbyn contaría con posibilidades.

En cualquier caso, pese a la presión del resto de grupos opositores, el laborista se resiste aún a presentar una moción de confianza contra el Gobierno y presionar para que haya comicios. De momento, las cuentas no salen porque los norirlandeses del DUP apoyarían al Ejecutivo.

Según la reglas de la formación, tras ganar la moción de confianza, May queda ahora inmune a desafíos internos por los próximos 12 meses. Pero su puesto continúa en el punto de mira, así como el propio Brexit. La aún líder 'tory' ha prometido una nueva votación del acuerdo de divorcio antes del próximo 21 de enero. Pero ya nadie se atreve a descartar ningún escenario en el que es ya, sin lugar a dudas, el periodo más delicado de la historia reciente del país.


                                                                                      CELIA MAZA   Vía EL CONFIDENCIAL

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