Translate

jueves, 4 de agosto de 2016

La eutanasia, contra la objeción de conciencia: un juez belga multa a un hogar de ancianos por negarse a dar muerte a una residente

Sus convicciones católicas les impedía matar a una paciente, que fue sacrificada con una inyección letal en un centro privado. La sentencia sienta un precedente y una experta advierte de que allí donde han aceptado la eutanasia las muertes han aumentado drásticamente.

 


Una corte de justicia de Bélgica ha multado a un hogar de ancianos católico por negarse a practicar la eutanasia a una de sus residentes, una paciente de 74 años de edad, que posteriormente fue sacrificada con una inyección letal en un centro privado.

Los hechos, según informó la cadena de noticias WND y de los que se ha hecho eco PortaLuz, ocurrieron en Diest, una ciudad de la provincia belga del Brabante Flamenco, en Flandes.
La anciana Mariette Buntjens estuvo de acuerdo con su médico en que debía ser sacrificada mediante una inyección letal, debido a que sufría un cáncer de pulmón.

Sin embargo, la casa de reposo de San Agustín, donde Mariette vivía, se negó a practicarle la eutanasia debido a su misión e identidad católica, tal como indica el informe judicial. Debido a esta decisión, Buntjens fue trasladada por sus familiares a una dirección privada, donde le practicaron la eutanasia.

                                                   La sentencia de Bruselas puede sentar un resbaladizo precedente

Multa de 3.000 euros y un resbaladizo precedente


El diario Catholic News Herald informó posteriormente de que los familiares de la anciana demandaron a la casa de reposo Católica por causar un “sufrimiento mental y físico innecesario” a Mariette, aunque lo único que hicieron es acogerse a su derecho a la objeción de conciencia.

La información del Herald narró lo que sucedió judicialmente y cómo esta sentencia dicta un resbaladizo precedente que afectará a otras instalaciones médicas católicas, a menos que se incorporen nuevas salvaguardas legales: “Un tribunal civil en Lovaina confirmó la denuncia e impuso una multa de tres mil euros al Hogar, ordenándole cancelar una compensación de 1.000 euros para cada uno de los tres hijos mayores de edad de la señora Buntjens”.

La sentencia podría significar el cierre de decenas de Hogares-enfermería católicos en Bélgica porque la Iglesia ha declarado explícitamente que “bajo ninguna circunstancia” permitirá la eutanasia.
Similar situación enfrenta la Iglesia en otros países donde la eutanasia y el aborto han sido legalizados e impuestos para ser ejecutados incluso en hogares, clínicas y hospitales católicos.


                                            Los enfermos mentales y discapacitados, en el punto de mira de la eutanasia

 

Eutanasiar a enfermos mentales y discapacitados


Bélgica legalizó la eutanasia en 2003. Según el informe, en 2015 hubo 2.021 muertes por eutanasia de enfermos mentales y discapacitados. El nuevo caso, sin duda, no sólo hace evidente un conflicto para la Iglesia católica, sino que habla también del tipo de ‘respeto’ que tienen en Bélgica las leyes y los jueces por el valor de la vida humana.

La Baronesa Finlay, profesora de medicina paliativa en la Universidad de Cardiff, del Reino Unido, advirtió recientemente contra la legalización de la eutanasia y el suicidio asistido en Inglaterra y otras partes del mundo, señalando que allí donde han aceptado estos procedimientos, las muertes han aumentado drásticamente.

Finlay apuntó a las estadísticas de 2014 y 2015 en Oregon, donde el suicidio recetado por el médico aumentó en un 80% desde que es legal. También se refirió a las estadísticas en los Países Bajos, donde una de cada 26 muertes el año pasado fue por eutanasia.

Por su parte, el parlamentario británico Robert Flello advierte de que la eutanasia es una pendiente resbaladiza. Una vez que se legaliza, señala, la relación médico-paciente se altera drásticamente, y la curación de la paciente ya no es una prioridad para los médicos. La ética de los médicos y otro personal médico que se oponen a la muerte de los pacientes ya no son considerados, como es evidente en Bélgica.


                                                                                      FERRÁN ESTEVE   Vía FORUM LIBERTAS





No hay comentarios:

Publicar un comentario