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lunes, 30 de octubre de 2017
Los Mossos, intervenidos, y TV3 como la aldea gala: cara y cruz de la aplicación del 155
El PP pide medidas para frenar el independentismo de TV3, además de la Junta Electoral
Carles Puigdemont, en TV3
Los dos primeros días de la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña han confirmado la eficacia de las primeras medidas tomadas con la policía autonómica y la consecuencia del empeño del PSOE en no tocar TV3:
la televisión autonómica sigue al servicio de la causa independentista,
según reconocen con pesar en el PP. El sábado difundió el mensaje de
Carles Puigdemont como si fuera aún presidente de la Generalitat y el domingo informó a su estilo habitual sobre la “manifestación unionista” celebrada en Barcelona.
A la espera de lo que ocurra hoy en las sedes de la Presidencia y las consejerías de la Generalitat, el desarrollo del fin de semana ha infundido esperanzas en el Partido Popular sobre la posibilidad de que la intervención de competencias se realice con normalidad y sin problemas prácticos para que no afecte a la prestación de servicios a los ciudadanos.
Los ceses y relevos en el cuerpo de los Mossos fueron rápidos y aceptados
por las buenas entre los principales mandos. En Interior no queda
ningún alto cargo de confianza del saliente Joaquim Forn. La policía
autonómica retiró los servicios de escolta y coche oficial a los
consejeros destituidos y descolgó de las comisarías los retratos del expresidente de la Generalitat. Todo lo contrario ocurrió en la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (televisión, radio y digitales), que mantienen su línea prosecesionista. TV3 siguió al servicio de Puigdemont durante el fin de semana. El principal cambio consistió en retirar el rótulo de ‘president’ del vídeo grabado en Girona después de las quejas constitucionalistas.
Un hombre sigue en la televisión de un bar la declaración de Carles Puigdemont. (EFE)
Ese detalle de no darse por enterados de la destitución del dirigente independentista, más la retransmisión 'a la contra' de la manifestación
convocada por Sociedad Civil Catalana, hace que los populares se
cuestionen la cesión de última hora ante el PSOE para dejar al margen de
las medidas del 155 de la Constitución el control de los medios
públicos catalanes. Los directores de TV3, Vicent Sanchis, y Catalunya
Radio, Saül Gordillo, nombrados por su amistad con Puigdemont y/o su
apoyo al proceso independentista, tienen garantizado seguir en sus
puestos porque los socialistas se negaron en el Senado a incluirlos en
la lista de ‘destituibles’, pese a su papel clave en el aparato de
propaganda del golpe separatista.
En las primeras conversaciones entre el Gobierno y el PSOE sobre las medidas para aplicar el artículo 155,
sí se abordó la intervención de los medios de comunicación autonómicos.
Al reconocer lo complicado e impopular que sería nombrar nuevos
responsables que garantizaran un mínimo de neutralidad y el respeto a la
Constitución en TV3, se habló incluso de la posibilidad de cerrar sus emisiones.
El texto remitido por el Gobierno al Senado solo esbozaba la intención
de instar a la televisión y la radio autonómicas catalanas para que
cumplieran su propia normativa: pluralidad, objetividad y promoción de
los principios y valores legales: Constitución y Estatuto.
El
PSOE sostuvo que la solución está en manos de la Junta Electoral
Central, porque debe velar por esa neutralidad de los medios públicos en
precampaña
En la Cámara Alta, el PSOE se negó a cualquier intervención de la CCMA o de TV3 con el argumento de que dependían de la Cámara catalana,
la misma teoría que sería aplicable a RTVE. El Grupo Popular cedió al
final por órdenes directas de Mariano Rajoy, aunque apuntando que
después habría que buscar otras vías legales para conseguir que los
independentistas limiten su control sobre esos medios a su servicio en
las próximas semanas.
El PSOE sostuvo que la solución está en
manos de la Junta Electoral Central, porque debe velar por esa
neutralidad de los medios públicos en precampaña y campaña. De momento,
en TV3 siguen en su línea y solo evitan citar los antiguos cargos de Oriol Junqueras y demás consejeros.
No están en activo ni destituidos, no son ‘ex’ ni tampoco ministros de
la república nacionalista catalana: son exclusivamente nombrados por su
nombre y apellidos.
Los
precedentes dan a Sanchis (exdirigente de Òmnium Cutural) y a Gordillo
(exsocio de Puigdemont) un amplio margen para mantener su apoyo a la
causa secesionista. Ante las elecciones del 28 de septiembre de 2015,
TV3 se volcó en la Diada del día 11 con la promoción de los jefes de su
director, los de la coalición formada por Convergència y ERC: Artur Mas y Oriol Junqueras. Después de las protestas del PSC y el PP, la Junta Electoral Central admitió que el empacho de horas de propaganda gratis en
televisión (en horas de máxima audiencia y como si fuera información) en
beneficio de los nacionalistas suponía una evidente desventaja para los
demás partidos. La JEC dispuso días después que se compensara con
entrevistas a los otros candidatos. Sin apenas audiencia y en formato
oficial de campaña, a socialistas y populares la oferta no les sirvió de
nada.
Con esos precedentes, fuentes del PP reclaman que el Gobierno busque fórmulas para
poner coto a ese tipo de prácticas. Insisten en que no se trata de una
cuestión de competencia entre partidos (todos los medios autonómicos son
gubernamentales y oficialistas por definición), sino de respeto al
marco constitucional y al gasto de dinero público. Insisten en que TV3
fomenta el ataque a la Constitución y es parte fundamental
(adoctrinamiento, agitación, propaganda y desprecio a los ‘unionistas’)
de la intentona separatista de Puigdemont y Junqueras.
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