Translate

sábado, 4 de mayo de 2019

La 'ineptocracia' vuelve a ponerse de moda, ahora a través de las redes









Los internautas critican la escasa preparación de las personas que son designadas para ocupar altos cargos en la Administración pública



El concepto de ineptocracia se ha vuelto a poner de actualidad gracias a las redes sociales, que ven en el fenómeno una definición muy ajustada del populismo que se está adueñando de Europa.

En España, los más activos en Twitter y Facebook lo están utilizando para criticar la política de nombramientos de Pedro Sánchez.

La mayoría de la fuentes coinciden en atribuir al catedrático de Filosofía, académico y escritor francés Jean d’Ormesson la definición original: "Un sistema de gobierno en el que los menos preparados para gobernar son elegidos por los menos preparados para producir, y los menos preparados para procurarse su sustento son regalados con bienes y servicios pagados con los impuestos confiscatorios sobre el trabajo y riqueza de unos productores en número descendente, y todo ello promovido por una izquierda populista y demagoga que predica teorías, que sabe que han fracasado allí donde se han aplicado, a unas personas que sabe que son idiotas".

Sin embargo, no faltan quienes consideran que la base de esa teoría está contenida en Allegro ma non troppo un ensayo del italiano Carlo Cipolladedicado a la estupidez humana en el que llega a la conclusión de que el colectivo de gente estúpida es el más peligroso el mundo, por encima de las organizaciones mafiosas y las tramas de intereses empresariales.

Desde su punto de vista, una persona malvada siempre es preferible a una estúpida porque la primera busca un beneficio, mientras que con la segunda nadie gana. De ahí podría extenderse a los gobiernos, como había teorizado en el siglo XIX el británico Jeremy Bentham, empeñado en cuantificar los beneficios que los gobiernos reportan a la sociedad.

En realidad, el primer concepto literario que se relaciona de forma directa con la ineptitud de los gobernantes para ejercer su oficio pertenece a La rebelión de Atlas, de Ayn Rand, una estadounidense de origen ruso antisocialista y anticomunista feroz.

Dejó escrita una cruel reflexión: “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes, sino con favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no le protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada”.

Algunos activistas han aprovechado la vuelta a la actualidad de este concepto para arremeter con los gobiernos, mayoritariamente de izquierdas. En Latinoamérica fue muy utilizado para criticar la gestión de la socialista Michelle Bachelet en Chile y, últimamente, la de Nicolás Maduro en Venezuela.




                                                                    Carles Ballfugó
                                                                  Vía EL ESPAÑOL

No hay comentarios:

Publicar un comentario